La reciente intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha suscitado un renovado interés en los mercados financieros, al ofrecer una perspectiva de posible resolución del conflicto que afecta a Irán. Trump centró su discurso en la urgencia de que se reabra el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el tránsito del 20% del petróleo mundial. Esta declaración ha generado un optimismo en los mercados, reflejado en el aumento de las bolsas en Estados Unidos y su impacto positivo en otros países, incluyendo Argentina.

El miércoles pasado, las bolsas estadounidenses mostraron un repunte, lo que, a su vez, empujó a otros mercados a experimentar un incremento en sus índices. Sin embargo, el precio del petróleo Brent sufrió una caída significativa, reduciéndose más de un 3% y alcanzando los 100 dólares por barril. Esta volatilidad en el mercado del crudo ha llevado a los inversores a buscar alternativas más seguras, evidenciado por el aumento del oro, que subió casi un 3%. En el mercado overnight, también se observó un aumento, aunque se prevé que esta tendencia pueda revertirse a medida que avanza la jornada.

En Argentina, el clima financiero se ha visto influenciado por este optimismo, lo que permitió que los bonos nacionales experimentaran incrementos de hasta un 0,8%. Esto contribuyó a una reducción de 5 unidades en el riesgo país, que se posicionó en 612 puntos básicos, alineándose con la tendencia observada en la región. La caída de la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense, que se ha reducido en 10 puntos en los últimos días, hasta alcanzar el 4,31%, también ha favorecido esta mejora en el mercado argentino. Todo esto sucedió en un contexto de expectativa por el discurso de Trump, que se esperaba con gran interés por su potencial impacto en la economía global.

A pesar de este ambiente optimista, la bolsa local ha adoptado un enfoque más cauteloso. Los bancos argentinos no han logrado despegar, especialmente debido a los resultados negativos que han presentado por el incremento de la morosidad. El índice S&P Merval, que agrupa a las acciones más representativas del mercado, registró un aumento del 0,1% en pesos, aunque cayó un 0,9% en dólares debido a la subida del contado con liquidación (CCL). Las acciones que más destacaron fueron las de Aluar, IRSA y Ternium, con incrementos del 5,9%, 4,4% y 3,1%, respectivamente.

En el análisis de las acciones que más crecieron durante marzo, YPF se posiciona como la gran ganadora con un aumento del 33%, impulsada por el contexto de la guerra en Irán. En segundo lugar, el banco VALO experimentó un crecimiento del 29,1%, seguido por Comercial del Plata y Edenor, con incrementos del 25,2% y 22,8%. La notable ausencia de las entidades bancarias en el ranking de las acciones más destacadas sugiere una falta de impulso en la bolsa, reflejando los desafíos que enfrenta el sector financiero en estos tiempos de incertidumbre.

A lo largo del año, solo cinco empresas han logrado incrementar su valor por encima de la inflación, con YPF liderando con un crecimiento del 19,9%. En contraste, la mayoría de los bancos ha enfrentado dificultades, y VALO es una excepción, ya que ha evitado la morosidad al enfocarse en el sector corporativo medio y grande, además de estar involucrado en la reestructuración de deudas de grandes empresas que atraviesan problemas financieros.

En cuanto al mercado cambiario, la demanda de dólares se mantiene firme, a pesar de la mayor oferta proveniente de los exportadores agropecuarios. El MEP y el CCL registraron incrementos de hasta el 1%, cerrando en $1.424 y $1.490, respectivamente. Contrariamente, el dólar blue experimentó una caída de $5, lo que lo convirtió en la opción más accesible al cotizar a $1.405. En el Mercado Libre de Cambios, se transaccionaron 682 millones de dólares, con una significativa participación de la liquidación del sector agro. En esta dinámica, el Banco Central aprovechó la oportunidad para adquirir 76 millones de dólares, lo que resultó en un aumento notable de las reservas, en parte impulsado por la reestructuración de los encajes de los bancos al inicio del mes. Además, la caída del dólar a nivel global y el incremento en el precio del oro también jugaron un papel crucial, elevando las reservas en 2,33 millones de dólares.