Las autoridades de Qatar rechazaron este lunes las acusaciones sobre una presunta financiación al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) difundidas en un artículo de la revista estadounidense The New Yorker. Desde Doha calificaron el contenido de “información falsificada y fabricada” y advirtieron que evalúan “todas las opciones legales pertinentes” para impedir que continúe su circulación.
La respuesta fue difundida por la Oficina Internacional de Medios del Estado de Qatar, que cuestionó con dureza el artículo publicado el 19 de septiembre. Según el comunicado, las acusaciones se basan en información falsa y el texto “se asemeja más a un blog de aficionados que a un reportaje de una publicación de prestigio como The New Yorker”. “Rechazamos estas acusaciones en los términos más enérgicos”, remarcaron las autoridades qataríes.
El gobierno del país del Golfo también objetó la referencia a documentos filtrados en 2021 por el portal francés Blast. Esos materiales reflejarían supuestos pagos desde Doha a políticos israelíes, entre ellos el actual primer ministro Benjamin Netanyahu, además de figuras públicas francesas y demandantes involucrados en causas judiciales en el Reino Unido.
De todos modos, Qatar señaló que la publicación de The New Yorker incluye su propio desmentido sobre aquellos documentos. En esa declaración, las autoridades qataríes sostienen que cuentan con “pruebas sólidas” sobre la participación de distintas partes, entre ellas sectores de la extrema derecha israelí, en la difusión de información vinculada con el caso.



