Un reciente análisis de FocusEconomics ha arrojado luces sobre las perspectivas económicas de Argentina, destacando un deterioro en las proyecciones para el año 2026. Los principales bancos y consultoras, tanto locales como internacionales, han ajustado al alza sus previsiones de inflación y han revisado a la baja sus estimaciones de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), en un contexto marcado por la desaceleración de la actividad económica y la presión de los precios internacionales de la energía.
Los analistas han estimado que la inflación promedio para cerrar 2026 se situará en un 30,4%, un incremento respecto al 29% que se había proyectado un mes antes. Este ajuste se ve reflejado en las expectativas de inflación interanual, que ahora prevén un aumento de precios de 28,2% en diciembre, superando así el 25,8% esperado anteriormente. Para el año siguiente, 2027, se anticipa una desaceleración de la inflación hasta un 20,6% promedio anual, aunque aún se mantiene una incertidumbre considerable sobre estos números.
En cuanto a la evolución de los precios, el informe señala que la inflación anual descendió a 32,6% en marzo, desde el 33,1% registrado en febrero. Sin embargo, la inflación mensual mostró un incremento significativo, alcanzando el 3,4%, lo que marca un séptimo mes consecutivo de aceleración. Este fenómeno se encuentra vinculado a factores externos, como el conflicto en Medio Oriente y el aumento de los precios de la energía a nivel internacional, que han contribuido a intensificar las presiones sobre los costos internos.
FocusEconomics también menciona que el aumento de los precios globales de la energía ha influido negativamente en las perspectivas inflacionarias para América Latina, y en particular para Argentina. Sin embargo, el informe destaca que la reducción de las restricciones a las importaciones y un ajuste en el gasto público han limitado en parte estas presiones inflacionarias, aunque no han sido suficientes para evitar un panorama sombrío.
Por otro lado, los analistas prevén un incremento del dólar oficial en los próximos meses. Se espera que el tipo de cambio se sitúe en $1.686,7 por unidad a finales de 2026, y que alcance los $1.975,3 a fines de 2027. Estas cifras son prácticamente las mismas que las que se habían estimado un mes atrás, lo que refleja una cierta estabilidad en las previsiones, a pesar de la volatilidad del mercado.
El documento también explica que el Banco Central ha permitido una depreciación gradual del peso argentino, dentro de una banda que se ajusta a la inflación pasada, con el objetivo de evitar una apreciación real de la moneda nacional. Sin embargo, la tendencia observada indica que el dólar se mantiene en torno a los $1.400, impulsado en parte por un buen desempeño en las exportaciones. A pesar de ello, los analistas proyectan un debilitamiento del peso hacia el final del año, lo que podría complicar aún más la situación económica del país.
Las proyecciones para Argentina contrastan notablemente con el promedio regional. Mientras que la inflación promedio para América Latina se estima en un 6,8% para 2026, Argentina se posiciona muy por encima, siendo superada únicamente por Venezuela en este contexto. En términos de crecimiento regional, se anticipa una expansión moderada del 2% para América Latina en 2026, mientras que Argentina se espera que crezca un 2,9%, cifra que es inferior a lo previamente estimado, reflejando la complejidad de su situación económica actual.



