Las consultoras que participan en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central han establecido que la inflación para el mes de abril alcanzará un 2,6%. Este número, de concretarse, marcaría la primera desaceleración en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en casi un año, lo que genera un atisbo de optimismo en un contexto económico complejo.

La estabilidad en las proyecciones es un indicativo del estado de los precios en el mercado. Para mayo, los analistas anticipan una leve disminución de la inflación, estimando un 2,3%. Este ajuste en las expectativas podría estar relacionado con la reciente calma en los mercados cambiarios, que ha influido de manera significativa en la dinámica del precio de los bienes y servicios.

Dentro del grupo de consultoras, el denominado Top 10, conocido por su precisión en las estimaciones, prevé un IPC mensual del 2,7% para abril, manteniendo la misma cifra que en el informe anterior. Este ligero incremento respecto a la proyección general sugiere una percepción más cautelosa entre los analistas más experimentados, quienes suelen captar mejor las fluctuaciones del mercado.

En cuanto a la inflación núcleo, que excluye los precios más volátiles y los regulados, los encuestados del REM calcularon un aumento del 2,6% para el cuarto mes del año, lo que representa un leve incremento de 0,1 puntos porcentuales respecto a los datos previos. El Top 10, nuevamente, mantiene su proyección de 2,7% para la inflación núcleo, revelando que el consenso entre las consultoras respecto a este indicador permanece inalterado.

Un dato significativo que emerge del relevamiento es que, por primera vez en el año, la proyección de inflación anual supera el umbral del 30%. Los analistas consultados por el BCRA han estimado que el IPC del año 2026 podría situarse en un 30,5%, lo que implica un aumento de 1,4 puntos porcentuales respecto a las estimaciones anteriores. Este incremento refleja una creciente preocupación por las tendencias inflacionarias a largo plazo en el país.

Además, los analistas han ajustado sus pronósticos sobre la evolución del tipo de cambio nominal mayorista, proyectando que a fin de mayo el dólar alcanzará un valor de $1.410. Esta cifra es inferior a la estimación de $1.449,20 realizada hace un mes, lo que sugiere un cambio en la percepción del mercado sobre la estabilidad del peso argentino. Asimismo, las proyecciones para los meses posteriores también han sido revisadas a la baja, con un pronóstico de $1.676 para diciembre, por debajo de los $1.700 anticipados en el relevamiento anterior.

Por otro lado, la tasa de interés mayorista (Tamar) también muestra una tendencia a la baja, con una expectativa de 23,1% para mayo y 22,95% para junio. Esta disminución en las tasas podría facilitar un entorno más favorable para los préstamos y la inversión en el país. La tendencia de reducción se espera que continúe, aunque de manera gradual, con proyecciones que sitúan la Tamar en un 22% para diciembre de este año, en comparación con el 23,4% anticipado en el informe previo.

Es importante destacar que la Tamar refleja el promedio de las tasas de interés para plazos fijos de montos significativos, excluyendo a los pequeños ahorristas. Este detalle es crucial, ya que la percepción de las tasas de interés puede variar considerablemente entre los distintos segmentos de la población. En conclusión, el REM del BCRA ofrece una visión detallada de las expectativas del mercado sobre la inflación y el tipo de cambio, aspectos esenciales para evaluar la salud económica del país en un contexto de incertidumbre.