La producción de hidrocarburos en Argentina continúa mostrando un crecimiento sostenido que parece haberse consolidado como una tendencia estructural. En marzo, el país logró alcanzar una producción de 878.000 barriles diarios de petróleo, lo que representa un aumento interanual del 15,8%. Este incremento coloca al sector en uno de los niveles más altos de las últimas décadas, destacando un cambio significativo en la capacidad productiva nacional en comparación con años anteriores.
Por otro lado, la producción de gas natural también ha registrado mejoras, alcanzando un promedio de 141,9 millones de metros cúbicos diarios, lo que implica un incremento del 6,1% respecto al año anterior. Estos datos, proporcionados por la Secretaría de Energía, reflejan un avance notable en la producción de hidrocarburos en el país, especialmente si se consideran los volúmenes producidos en años recientes: en 2021 se registraron 523.200 barriles diarios, mientras que en 2022 la cifra ascendió a 592.000, y en 2023 a 644.800 barriles.
La comparación con los niveles de producción previos a la pandemia también es reveladora, mostrando un crecimiento del 66,6% en relación a febrero de 2020. Este aumento no solo resalta la recuperación del sector tras el impacto del COVID-19, sino que también sugiere un cambio de paradigma en la producción hidrocarburífera, con un potencial que parece estar bien orientado hacia la expansión.
En el caso del gas, aunque el crecimiento frente a los niveles de 2020 es más moderado, con un 11,1% de aumento, la producción actual de 141,9 millones de metros cúbicos diarios supera considerablemente los promedios de años anteriores. Este desempeño más estable en la producción de gas contrasta con el notable despegue del petróleo, lo que plantea un interesante análisis sobre las dinámicas de ambos sectores dentro del mercado energético nacional.
El principal motor detrás de estos números es sin duda la formación de Vaca Muerta, y Neuquén se ha consolidado como el epicentro energético del país. En marzo, la provincia patagónica produjo 609.817 barriles diarios de petróleo, representando el 69,5% de la producción nacional. En cuanto al gas, Neuquén aportó un asombroso 71,47% de la producción total, con 101,2 millones de metros cúbicos diarios, lo que reafirma su papel crucial en el sector energético.
Los datos no solo evidencian un incremento en la producción, sino también una notable estabilidad. Desde diciembre del año pasado, Neuquén ha mantenido su producción por encima de los 600.000 barriles diarios, estableciendo este nivel como un nuevo estándar operativo. La producción de marzo fue solo un 0,15% inferior al récord de enero y cerca de 1% superior a la de febrero, lo que indica una consistencia en los niveles de producción.
El comportamiento de la producción de gas también es significativo en este contexto. Con un incremento respecto a los meses de verano, que suelen ser más bajos, se prevé un escenario más robusto para el invierno. Las cifras de marzo superaron las de enero y febrero, con aumentos del 10,9% y 3,5% respectivamente, lo que sugiere un fortalecimiento de la producción natural de gas.
Finalmente, la actividad de perforación en el sector también respalda este crecimiento productivo. Durante marzo, se registraron 91 pozos en operación, lo que representa un aumento del 2,2% en comparación con el mes anterior. Aunque se observa una ligera disminución del 6,2% a nivel interanual, este número muestra un crecimiento del 42,2% en relación a febrero de 2020, resaltando el potencial de expansión del sector. Estos datos reflejan no solo un crecimiento coyuntural, sino la consolidación de Vaca Muerta como una plataforma de producción a gran escala, lo que podría tener profundas implicancias para la economía argentina en el futuro.



