En una reciente visita a las obras de Vía Viva Libertador, un ambicioso proyecto que transformará los espacios bajo el viaducto ferroviario en un centro comercial y gastronómico, Federico Pieruzzini, CEO de Eximar, compartió su visión sobre el futuro del mercado automotor en Argentina. Este desarrollo, que cuenta con una inversión de 20 millones de dólares, se erige como el mayor polo automotriz premium del país, abarcando 10.000 m2 destinados a la exhibición y venta de marcas de alta gama. El proyecto, impulsado por las empresas Autovisiones y Ditecar, promete no solo modernizar el paisaje urbano, sino también atraer a importantes marcas que comenzarán a operar a partir de junio del próximo año.

La apertura de concesionarios de marcas reconocidas como Audi, Ducati, Volvo y Land Rover se realizará de manera gradual, comenzando en junio y concluyendo en 2026. Pieruzzini destacó que, además de las automotrices, el nuevo espacio incluirá un sector gastronómico con vistas hacia Plaza Bolivia y diversas opciones de restauración que complementarán la experiencia de compra. Esta combinación de comercio y gastronomía busca crear un entorno atractivo que eleve la oferta comercial en la zona y mejore la experiencia del consumidor.

El CEO de Eximar proyecta un panorama optimista para el segundo semestre del año, a pesar de las dificultades económicas que ha enfrentado el país. Según su análisis, aunque actualmente los patentamientos no cumplen con las expectativas, se espera una mejora significativa en el mercado automotor. "Estamos ante un año clave. Si bien la economía se encuentra estancada, tengo confianza en que el segundo semestre será mejor y se acercará a los niveles de ventas que se experimentarán en 2025", afirmó.

La anticipación de Pieruzzini se basa en varios factores que podrían impulsar esta recuperación. Entre ellos, la disminución de las tasas de interés es un aspecto crucial. "Se prevé que continúen bajando, lo que facilitará el acceso al crédito y, por ende, la compra de vehículos", explicó. Además, la reducción del impuesto interno a partir de 2026 ha generado un impacto positivo en las ventas, lo que sugiere que el mercado está preparado para una reactivación en la segunda mitad del año.

Durante la conversación, Pieruzzini también abordó el tema de la competencia en el mercado automotor, especialmente en relación a las marcas chinas que están ganando terreno en Argentina. Hizo hincapié en la necesidad de establecer un marco impositivo que favorezca la electromovilidad, lo que podría ser un incentivo adicional para la llegada de nuevos jugadores al mercado. Esta dinámica podría ser clave para ofrecer una mayor variedad de opciones al consumidor y fomentar el interés por vehículos más sostenibles.

En resumen, el futuro del mercado automotor argentino parece estar en un punto de inflexión. La combinación de un nuevo desarrollo urbano, la llegada de concesionarios de marcas premium y las expectativas de una mejora en las condiciones económicas ofrecen un panorama alentador. Pieruzzini se muestra optimista y está convencido de que, con el enfoque adecuado, el sector podrá sortear los obstáculos actuales y posicionarse de manera más sólida en los años venideros.