El riesgo país de Argentina ha mostrado una tendencia a la baja a comienzos de mayo, impulsada por un aumento en los precios de los bonos soberanos. Este desarrollo ha generado un renovado interés entre los inversores, que se preguntan cuáles son los activos de renta fija más adecuados para capitalizar esta situación favorable. Los analistas del mercado financiero sostienen que el índice de riesgo país elaborado por J.P. Morgan podría alcanzar nuevos mínimos en el mediano plazo, generando expectativas positivas en torno a la deuda argentina.
En las últimas semanas, el riesgo país ha retrocedido a niveles por debajo de los 500 puntos básicos, una cifra que no se veía desde enero. Aunque se ha registrado un ligero repunte, la medición actual se sitúa en 510 puntos, lo que representa una significativa disminución del 65% en comparación con los casi 1.500 puntos alcanzados durante el tercer trimestre de 2025. Este panorama sugiere un cambio en la percepción del riesgo por parte de los inversores, que ven un potencial de mejora en el horizonte.
Uno de los factores clave detrás de esta mejora ha sido la reciente actualización en la calificación crediticia de Argentina por parte de Fitch Ratings. La agencia elevó la nota del país a B-, pasando de CCC+, lo que lo coloca nuevamente en un nivel similar al que tenía en 2018. Este cambio, considerado como "altamente especulativo", ha generado un impacto positivo en la confianza del mercado, que comienza a vislumbrar un panorama más optimista para la economía argentina.
Desde Criteria, se ha destacado que la mejora en la calificación se debe en parte al retorno de las emisiones soberanas y corporativas en la región, como Ecuador y Bolivia, que se están realizando a tasas significativamente más bajas. Esto ha reforzado la percepción de que el mercado podría estar dispuesto a aceptar un riesgo menor, siempre y cuando el programa económico mantenga una consistencia macro. Este contexto ha llevado a los especialistas a recomendar ciertos bonos soberanos en dólares que podrían ofrecer un atractivo potencial de rentabilidad.
En este sentido, algunos economistas sugieren que el riesgo país podría disminuir aún más, acercándose a los 400 puntos básicos hacia fines de año. Javier Casabal, economista de Adcap Grupo Financiero, ha manifestado que, en caso de que esto ocurra, los bonos de larga duración podrían experimentar un incremento de entre el 13% y el 18%. Esta posibilidad ha llevado a muchos inversores a reconsiderar su estrategia y a centrarse en títulos soberanos de largo plazo, que son considerados los más prometedores en el actual entorno de mercado.
Analistas como Justina Gedikian, de Cohen Aliados Financieros, han identificado al Bonar 2035 (AL35) y al Global 2041 (GD41) como los bonos con mayor potencial de revalorización. Gedikian argumenta que el AL35 podría beneficiarse tanto de la compresión del riesgo país como de un ajuste en el spread por legislación, lo que lo convertiría en una opción atractiva para los inversores. Por su parte, el GD41 también presenta un panorama favorable, ya que una disminución del riesgo país hasta los 400 puntos podría resultar en un recorrido atractivo para los tenedores de este bono. En resumen, el mercado de bonos argentinos se encuentra en un momento crucial, donde las decisiones de inversión podrían resultar en significativas ganancias si se eligen los activos adecuados.



