A partir del 1 de marzo, entran en vigencia nuevos requisitos para acceder al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en Nueva York. Esta medida, que afectará a miles de residentes, ha generado preocupación sobre el posible aumento de la inseguridad alimentaria, en un contexto donde los precios de los alimentos esenciales continúan en ascenso.

La fiscal general del estado, Letitia James, ha señalado que los cambios pueden dificultar aún más el acceso a alimentos para muchas familias que ya enfrentan dificultades económicas. Con la eliminación de una exención estatal que permitía criterios más flexibles, ahora los adultos entre 18 y 64 años clasificados como Adultos sin Dependientes Aptos para el Trabajo (ABAWD) deben cumplir nuevos requisitos laborales para poder acceder al SNAP por más de tres meses dentro de un periodo de tres años.

Entre los cambios más destacados, se establece que aquellos que se encuentren bajo estas nuevas condiciones deberán demostrar al menos 80 horas de actividad mensual, ya sea a través de empleo, voluntariado o participación en programas de capacitación aprobados. Aunque la normativa también ofrece excepciones para personas embarazadas, quienes cuidan a dependientes o tienen discapacidades, James enfatizó la importancia de que los beneficiarios estén informados sobre sus derechos para evitar la pérdida de asistencia alimentaria en un momento crítico.