El Congreso Nacional aprobó la reforma laboral, y la calificadora Moody's Ratings ha resaltado que, aunque las empresas podrán beneficiarse, estos beneficios se verán atenuados por importantes riesgos sociales y de ejecución en el corto plazo. La entidad subraya que el mercado laboral argentino enfrenta debilidades estructurales que han persistido a lo largo de los años, destacando que, en los últimos quince años, la creación de empleos duraderos ha sido limitada.

La efectividad y el momento en que se materialicen los beneficios de esta reforma dependerán de su correcta implementación, así como de un entorno macroeconómico favorable. Moody's advierte que los beneficios económicos y crediticios serán escasos a corto plazo y se manifestarán de manera gradual y desigual entre los distintos sectores. Además, existen desafíos sociales y legales, como la resistencia de los sindicatos y el riesgo de litigios, que podrían complicar la ejecución de la reforma.

A largo plazo, los beneficios crediticios sostenibles estarán condicionados a un apoyo político continuo, la eficacia de las regulaciones secundarias y la interpretación judicial de las nuevas normas. También es crucial que el gobierno aborde los riesgos sociales y legales durante la implementación. Según datos del INDEC, el trabajo informal representa un 43,3% del empleo total, lo que pone de manifiesto las dificultades que enfrenta el mercado laboral argentino para generar empleo formal y duradero.