La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que Ceuta atraviesa una “emergencia humanitaria de primer orden” por la entrada masiva de personas migrantes, aunque volvió a rechazar que exista un “colapso sanitario” en la ciudad. Al mismo tiempo, reconoció el “sobreesfuerzo” que están realizando los profesionales del sistema de salud.

“En Ceuta hemos tenido una situación de tensión asistencial, sin lugar a dudas, pero hemos desplegado mecanismos y recursos”, afirmó este miércoles. La ministra destacó tanto la intervención de su departamento como el trabajo de directivos, jefes de servicio y trabajadores que atienden a los pacientes en hospitales, servicios de urgencias y centros de salud.

Según García, esa tarea permitió evitar que la situación derivara en un colapso. “Han hecho un trabajo absolutamente excelente para que esto no se convirtiera en un colapso”, sostuvo, al referirse a la respuesta desplegada frente al incremento de la demanda asistencial.

La funcionaria también explicó que el Ministerio de Sanidad trabaja desde el inicio en coordinación con Cruz Roja y que mantiene una colaboración con Médicos del Mundo. En ese marco, se implementaron protocolos para la derivación de pacientes y, durante la semana pasada, comenzó la vacunación de las personas migrantes.

García afirmó que las medidas adoptadas no redujeron la atención disponible para los habitantes de Ceuta. “Ningún ceutí” vio mermada su asistencia sanitaria, sostuvo, y añadió que los datos del ministerio muestran que se mantiene el mismo nivel de atención y de frecuentación de ciudadanos ceutíes tanto en los servicios de urgencias como en los centros sanitarios.