En la apertura de sesiones ordinarias, Javier Milei expuso un análisis exhaustivo sobre la situación económica y social de Argentina, dejando de lado las críticas políticas. Su discurso se centró en los desafíos que enfrenta el país y en su perspectiva para el futuro. La herencia que recibe es bien conocida: una inflación descontrolada, un Banco Central en crisis y un panorama social marcado por un alto índice de pobreza. En este contexto, el Presidente enfatiza la necesidad de lograr un equilibrio fiscal y de reconstruir una entidad monetaria más disciplinada y predecible.

Milei aprovechó esta ocasión para resaltar los avances logrados en su gestión, que podrían señalar el inicio de una nueva etapa en su gobierno. Entre los hitos mencionados se encuentran la aprobación de la ley penal juvenil, reformas laborales que buscan flexibilizar el mercado y facilitar la formalización laboral, y el impulso al acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, visto como un paso hacia la integración global. En el ámbito de la seguridad, se destacó la reciente sanción de la ley antimafia y la erradicación de los piquetes, como parte de un plan para recuperar el orden público. El presidente aseguró que el ajuste económico no ha dejado de lado a los sectores más vulnerables, ya que se implementaron políticas de contención específicas. Asimismo, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) comienza a mostrar señales prometedoras, aunque todavía en etapas iniciales.

Sin embargo, la estabilización económica es solo el primer paso. El Gobierno plantea que el verdadero desafío es construir un camino hacia un crecimiento sostenido. Para ello, se proponen tres ejes fundamentales: la profundización de desregulaciones para reducir costos y mejorar la competitividad, el fortalecimiento del capital humano mediante mejoras en educación y capacitación, y la apertura comercial para insertar a Argentina en los mercados internacionales. En cuanto a las desregulaciones, se aclara que deben complementarse con reformas estructurales, y aunque no se anunciaron reformas específicas, se espera que cada uno de los nueve ministerios presente diez propuestas hasta fin de año, totalizando noventa iniciativas, con un enfoque particular en la reforma impositiva y previsional.