En el contexto de la creciente alza en los precios internacionales del petróleo y el gas, provocada por el conflicto en Oriente Medio, el presidente Javier Milei ha decidido dotar al ministro de Economía, Luis Caputo, de herramientas adicionales para afrontar este desafío. El objetivo de esta medida es modificar el recargo que financia el Fondo Fiduciario de Zonas Frías, buscando así repartir equitativamente el costo del suministro entre un mayor número de usuarios y evitar un incremento desmesurado en el gasto público a través de subsidios. Esta decisión se inscribe dentro de una serie de acciones que buscan adaptar la política energética del país a las nuevas realidades del mercado global.

El Decreto 266/2026, que se publicó este lunes en el Boletín Oficial, otorga al Ministerio de Economía la capacidad de ajustar el recargo que alimenta el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas. Esta herramienta fue establecida por el artículo 75 de la Ley N° 25.565, que fijó un cargo de hasta un 7,5% sobre el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Con las nuevas facultades, el ministro Caputo podrá modificar este recargo hasta un 50%, lo que significa que podría elevarlo hasta un máximo de 11,25%, dependiendo de las necesidades de financiamiento del fondo y de la política energética del Gobierno.

Fuentes de la Secretaría de Energía han señalado que el actual esquema de recaudación del fondo no es suficiente para cubrir el costo de las bonificaciones que reciben los usuarios en zonas frías, lo que lleva al Gobierno a recurrir a subsidios. Esto se traduce en un aumento del gasto público, lo que ha generado críticas sobre la sostenibilidad del régimen. Desde el Gobierno, se sostiene que el sistema actual es regresivo y deficitario, y la modificación del recargo se presenta como una solución para evitar que el Tesoro deba aportar recursos adicionales en un contexto de precios internacionales en alza.

El régimen de Zonas Frías proporciona una bonificación del 50% en el costo del gas para los usuarios residenciales de determinadas regiones del país. Un especialista en energía explicó que, si el precio del gas para el país es de USD 3, en las zonas frías del sur este costo se reduce a USD 1,5. Esta diferencia en el precio debe ser financiada, y por ello se aplica un recargo del 7,5% en todas las facturas del país, lo que también afecta a los usuarios de zonas frías que contribuyen a este fondo fiduciario. Cuando los costos de abastecimiento aumentan y la recaudación del fondo no es suficiente, el Estado se ve obligado a aportar fondos adicionales, una situación que el Gobierno busca evitar con el ajuste del recargo.

La Ley que establece el régimen de Zonas Frías fue sancionada en 2002, limitando inicialmente los beneficios a las provincias patagónicas. Sin embargo, en 2021, el Congreso amplió el alcance de la norma, redefiniendo los criterios de zona fría a partir de parámetros bioambientales, lo que permitió que más regiones del país se beneficiaran de estas bonificaciones. Esta ampliación del régimen ha contribuido a un aumento en la demanda de subsidios, lo que ha llevado a la actual reforma del recargo.

En resumen, la decisión del presidente Milei de otorgar nuevas facultades al ministro Caputo representa un esfuerzo por equilibrar la carga económica sobre los usuarios de gas en un contexto de incertidumbre internacional. La modificación del recargo busca asegurar que el costo del suministro no recaiga exclusivamente en el Estado o en un grupo reducido de consumidores, sino que se distribuya de manera más equitativa entre todos los usuarios. Esta medida, aunque criticada por algunos sectores, se presenta como un paso necesario para enfrentar los desafíos económicos actuales y garantizar la sostenibilidad del sistema de subsidios en el país.