El presidente Javier Milei reafirmó su plan económico y reiteró que "la inflación comenzará con 0 en agosto de este año" durante su intervención en el Foro Económico del NOA (FENOA). En su discurso, el mandatario expuso las condiciones técnicas y macroeconómicas que, en su opinión, son esenciales para lograr este objetivo, subrayando la importancia del comportamiento de los precios mayoristas como un indicador anticipado de la inflación. Milei argumentó que la desaceleración en este segmento es clave para prever lo que sucederá con los precios al consumidor, siempre y cuando se implementen ciertas medidas de saneamiento financiero.
El presidente identificó tres obstáculos que deben ser superados para que la meta de inflación sea viable. Primero, se refirió a la necesidad de eliminar los efectos del "money overhang", un fenómeno que se ha intensificado debido a los controles de capitales implementados en años anteriores. En segundo lugar, destacó la importancia de resolver los rezagos de la política monetaria anterior, que aún persisten en el sistema. Por último, Milei hizo hincapié en la necesidad de corregir las distorsiones generadas por la emisión monetaria descontrolada observada en la segunda mitad de 2025.
Milei explicó que la reducción de la inflación a niveles cercanos a cero está ligada a la finalización del proceso de corrección de precios relativos, el cual considera una respuesta necesaria a las "bestialidades" que, según él, se llevaron a cabo durante la gestión del gobierno anterior. En sus declaraciones, fue contundente al afirmar que "cuando se eliminen los efectos del money overhang y se aborden los rezagos de la política monetaria, es razonable esperar que la inflación minorista comience con 0 a partir de agosto". Este optimismo, sin embargo, debe ser evaluado en el contexto de la situación económica actual del país.
La meta de alcanzar una inflación del 0% en agosto de 2026 no es un concepto nuevo en el discurso de Milei. En octubre de 2025, el presidente ya había planteado esta posibilidad, fundamentando su afirmación en que los rezagos de la política monetaria mantienen un ciclo de aproximadamente 26 meses desde que se estabiliza la cantidad de dinero en circulación. En aquel momento, se había comprometido a que la inflación en agosto de 2026 sería del 0%, contrastando su proyección con la situación económica que heredó al asumir el cargo.
Desde mediados de 2024, el Gobierno ha mantenido la base monetaria sin cambios nominales, un enfoque que Milei considera fundamental para controlar la inflación. En el FENOA, reafirmó su postura: "La inflación se eliminará en Argentina siempre que se mantenga el equilibrio fiscal y se aplique una política monetaria restrictiva". Este enfoque ha sido parte de su estrategia para estabilizar la economía, aunque ha generado críticas y escepticismo entre algunos sectores económicos y políticos.
No obstante, la insistencia del presidente en alcanzar esta meta se produce en un contexto donde los datos oficiales de febrero de 2026 reportaron una inflación del 2,9% mensual, cifra que se mantuvo constante respecto a enero. Aunque estos niveles son inferiores a los picos históricos que ha experimentado el país, reflejan la dificultad del Gobierno para controlar la inflación y la competencia que enfrenta ante un entorno económico complicado. Así, la promesa de Milei de una inflación del 0% en agosto se presenta como un desafío ambicioso, que requerirá de medidas efectivas y un entorno económico favorable para su concreción.



