En su discurso durante la Apertura de Sesiones Ordinarias en el Congreso, el presidente Javier Milei lanzó una dura crítica hacia el sector empresarial, acusándolos de actuar como cómplices en un sistema de saqueo. "No he dudado en calificar a algunos empresarios locales como ladrones debido a su comportamiento en el mercado", expresó el mandatario.
Milei cuestionó los altos precios que enfrentan los consumidores, mencionando ejemplos concretos como el costo de la tonelada de tubo de acero, que se cotiza en cuatro mil dólares, mientras que el precio real es de mil cuatrocientos. Además, destacó la situación de los neumáticos, donde se exige pagar precios exorbitantes bajo amenaza de despidos masivos. "¿Es normal esta extorsión?", se preguntó, dirigiéndose a los empresarios presentes.
El presidente también abordó el impacto de la apertura económica en el empleo, afirmando que abrir la economía no necesariamente conduce a la pérdida de puestos de trabajo. Según Milei, esta apertura permitiría a los consumidores acceder a productos de mejor calidad y a precios más bajos, lo que, a su vez, podría generar nuevos empleos en sectores más competitivos. En sus palabras finales, enfatizó la necesidad de cambiar un modelo que beneficia a una elite corrupta y perjudica a la población en general.



