La empresa farmacéutica Merck (MSD) ha anunciado la adquisición de la biotecnológica Terns Pharma, un movimiento estratégico que busca fortalecer su posición en el ámbito de la hematología. Robert M. Davis, presidente y CEO de Merck, destacó que esta compra permitirá a la compañía aprovechar el potencial del desarrollo de TERN-701, una prometedora molécula en investigación que tiene como objetivo el tratamiento de la leucemia mieloide crónica. Con esta integración, Merck no solo diversificará su oferta en oncología, sino que también explorará nuevas oportunidades en diferentes áreas terapéuticas.
El acuerdo, que ha sido valorado en 6.700 millones de dólares (equivalentes a 5.780 millones de euros), se formalizó a través de una oferta pública de adquisición por parte de Merck para adquirir el 100% de las acciones de Terns Pharma. La compañía ha ofrecido un precio de 53 dólares por acción, lo que representa una prima cercana al 7% respecto al último cierre de las acciones de Terns. Si se considera el promedio ponderado de volumen de negociación de los últimos 60 días, esta prima asciende a un 31%, lo que resalta la importancia y el atractivo de esta operación para los accionistas de Terns.
Sin embargo, la finalización del acuerdo está sujeta a la aprobación de la mayoría de los accionistas de Terns y al cumplimiento de las regulaciones antimonopolio en Estados Unidos. Específicamente, Merck deberá esperar la expiración del período de revisión establecido por la Ley Hart-Scott-Rodino y cumplir con otras condiciones típicas en transacciones de esta magnitud. Este proceso, aunque rutinario, es esencial para asegurar que la adquisición no infrinja las leyes de competencia vigentes y que no genere preocupaciones en el mercado.
La adquisición de Terns Pharma forma parte de una estrategia más amplia de Merck para anticipar la pérdida de exclusividad de su medicamento estrella, Keytruda, que es un tratamiento innovador en inmunoterapia oncológica y cuya patente expirará en 2028. Este tipo de estrategia de crecimiento inorgánico ha llevado a Merck a realizar movimientos significativos en el último año, incluyendo la compra de Verona Pharma por aproximadamente 10.000 millones de dólares en julio de 2025 y de Cidara Therapeutics por 9.200 millones de dólares en noviembre pasado. Estas acciones evidencian la proactividad de la compañía en la búsqueda de nuevas oportunidades para reforzar su cartera de productos y mantener su competitividad en un mercado en constante evolución.
Desde un punto de vista financiero, Merck anticipa que la adquisición de Terns Pharma se registrará como una compra de activos, lo que podría resultar en un cargo contable cercano a 5.800 millones de dólares. Este impacto se traduciría en una disminución de 2,35 dólares por acción, lo que podría influir en la percepción de los inversores sobre la salud financiera de la compañía en el corto plazo. Sin embargo, la dirección de Merck confía en que a largo plazo, esta inversión estratégica generará un retorno significativo, especialmente con el potencial de TERN-701 en el tratamiento de la leucemia.
En conclusión, la compra de Terns Pharma por parte de Merck (MSD) representa no solo una ampliación de su portafolio en oncología, sino también un movimiento clave para posicionarse ante el inminente desafío que representa la pérdida de exclusividad de su producto más exitoso. A medida que la compañía se embarca en este proceso de adquisición, el mercado estará atento a los próximos pasos y a las implicancias que tendrá para la industria farmacéutica en general. La integración de Terns podría ser un factor determinante en el futuro de Merck y en su capacidad para innovar en tratamientos para enfermedades hematológicas.



