Los operadores del mercado global han manifestado inquietudes sobre el descenso del precio del petróleo, a pesar de la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, que se encuentra casi bloqueado. Este viernes, el barril de Brent cerró en USD 100,80, manteniendo los mismos valores de la semana anterior, lo que resulta sorprendente ante la situación actual.

Se especula que Estados Unidos podría estar implementando una estrategia similar a la que utilizó el secretario del Tesoro para estabilizar el peso argentino en la previa de las elecciones de octubre. Esto implicaría la venta masiva de futuros del petróleo para evitar que los precios alcancen los USD 150, como anticipan varios analistas. Así, mientras el petróleo mostraba un repunte en las transacciones nocturnas, el oro también experimentaba un rebote tras la caída del dólar de 0,52% frente a otras monedas.

Argentina ha logrado mitigar el impacto de esta crisis internacional gracias a la acumulación de reservas y a su creciente perfil como productor de petróleo. Sin embargo, las interferencias políticas en la economía, sin la participación activa de la oposición, continúan limitando su desempeño. En contraste con el retroceso de las Bolsas estadounidenses y europeas, que han visto flujos de capital dirigidos a América Latina, el índice de mercados emergentes y el de Brasil han mostrado notables incrementos, lo que ha llevado a los inversores argentinos a adoptar una postura cautelosa en sus decisiones financieras.