Carlos Melconian, ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), brindó un análisis crítico sobre la reciente dinámica de compras de divisas por parte del ente regulador. En declaraciones realizadas este sábado, Melconian cuestionó la idea de que la racha positiva de adquisiciones de dólares por parte del Banco Central realmente fortalezca el nivel de reservas. Para el economista, aunque se registran 53 días consecutivos de compras en el mercado cambiario, este indicador no necesariamente implica un aumento real en las reservas, ya que, según su perspectiva, los dólares adquiridos son utilizados fundamentalmente para cumplir con pagos, lo que a la larga no contribuye a reforzar el stock de divisas del país.
El ex funcionario enfatizó que el verdadero problema radica en el uso de esos dólares. “La narrativa que sostiene que comprar dólares y aumentar las reservas reduce el riesgo es errónea”, afirmó Melconian en una entrevista radial. Al mismo tiempo, aclaró que no se opone a la intervención del Estado en el mercado cambiario, pero subrayó la importancia de examinar cómo se gestionan las divisas adquiridas por el Banco Central. “No estoy en contra de que se compren dólares, eso es lo que hay que hacer, pero debemos ser conscientes de que esos dólares no se quedan en el país”, agregó.
Según Melconian, la operativa actual del Banco Central implica que las divisas compradas son trasladadas al Tesoro, donde son utilizadas para cumplir compromisos de pago. Esto, según su análisis, neutraliza cualquier efecto positivo que podría generarse en las reservas del país. Este proceso, además, tiene un impacto directo en la cantidad de pesos en circulación, ya que al comprar dólares el Banco Central expande la base monetaria, pero este efecto se ve contrarrestado cuando el Tesoro utiliza esos dólares para hacer frente a sus obligaciones.
En este contexto, el economista advirtió sobre el creciente fenómeno de la dolarización en la sociedad argentina. Según Melconian, este comportamiento se ha intensificado y ejerce una presión adicional sobre los dólares generados por el superávit comercial del país. “Si la tendencia hacia la dolarización en los portafolios no provoca una crisis, es porque estamos dejando que se escapen los dólares derivados del superávit comercial”, expresó, con una metáfora contundente: “Se te va por la alcantarilla”.
Además, Melconian relativizó las expectativas en torno a la próxima cosecha gruesa, que se espera que aumente la entrada de divisas en el corto plazo. “No se pueden hacer promesas de mejora solo por la compra de dólares”, advirtió, sugiriendo que la realidad económica del país es más compleja y requiere un enfoque más integral.
Finalmente, aunque reconoció la importancia del superávit fiscal como un aspecto positivo del escenario económico, Melconian también planteó que no debe ser visto como la solución única a los problemas del país. “El superávit fiscal es muy bien recibido, pero hay que aclarar que con él no se alimenta, no se cura y no se educa”, concluyó. Además, desestimó la influencia de factores externos, como la situación en Irán, en la desaceleración de la inflación, sugiriendo que las soluciones deben buscarse en el ámbito interno y no en cuestiones ajenas a la economía nacional.



