La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, compartió su visión sobre el futuro energético de Argentina en el evento "Energía y Minería: análisis estratégico, innovación y oportunidades de inversión". Durante su intervención, destacó la política de no intervención del Gobierno frente a la creciente cotización del petróleo y subrayó la importancia de mantener un entorno regulatorio atractivo para los inversores extranjeros. Tettamanti enfatizó que cualquier medida de control de precios podría desincentivar la llegada de capitales foráneos, una preocupación central en el contexto actual de oportunidades energéticas.

Tettamanti no escatimó en elogios al potencial de Vaca Muerta, enfatizando que la producción de petróleo en Argentina se encuentra en un momento álgido. "Estamos en camino de alcanzar el millón de barriles diarios", afirmó, y no descartó la posibilidad de duplicar esta cifra en un futuro cercano. Este optimismo se basa en el hecho de que el país ha logrado exportar crudo en volúmenes sin precedentes, generando aproximadamente 300.000 dólares adicionales por día por cada incremento de un dólar en el precio del petróleo.

Sin embargo, la funcionaria también reconoció los desafíos que enfrenta el sector energético, especialmente en lo que respecta a la importación de Gas Natural Licuado (GNL). A pesar de que Argentina está en condiciones de exportar, sigue dependiendo del GNL, especialmente durante los meses de invierno, cuando se estima que la demanda podría requerir un nivel similar al del año anterior, con 25 barcos de importación. Esta situación, según Tettamanti, es el resultado de años de congelamiento tarifario que limitó el desarrollo necesario de la infraestructura de transporte de gas.

En relación a la decisión de mantener a Enarsa como responsable de la compra de GNL, Tettamanti defendió esta medida como una forma de gestionar el riesgo en un entorno global incierto. "Este año, es prudente que Enarsa asuma este rol, ya que el objetivo es que el sector privado lidie con los riesgos en el futuro", aclaró. Esta postura busca fortalecer la capacidad de respuesta ante fluctuaciones en el mercado internacional y garantizar un suministro energético estable.

La secretaria de Energía también se refirió a las industrias locales, asegurando que se están llevando a cabo gestiones para asegurar que reciban el suministro necesario durante la etapa invernal. Algunas industrias han comenzado a considerar alternativas al GNL, lo que podría reducir la necesidad de importaciones y aumentar la eficiencia en el uso de recursos energéticos. Esta tendencia podría ajustarse a las nuevas realidades de precios más altos en el mercado internacional.

Por último, Tettamanti abordó el impacto de los precios del petróleo en la economía nacional. Si bien la producción energética puede beneficiarse de mayores precios, estos también conllevan un aumento en los costos que puede influir en la inflación. En cuanto a las tarifas, anticipó que se podrían ver incrementos moderados durante el invierno, sin embargo, descartó aumentos abruptos. La funcionaria se mostró confiada en que las medidas adoptadas permitirán un balance entre el crecimiento del sector energético y la estabilidad económica del país.