La próxima semana se llevará a cabo una licitación de deuda que podría ser fundamental para el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo. En este contexto, se espera que se complete el cupo de bonos Bonar 2028, que hasta la fecha ha logrado colocar u$s1.634 millones de un total previsto de u$s2.000 millones. Este paso es crucial para el Gobierno, ya que la emisión de estos bonos, considerados “hard dollar”, se presenta como una herramienta esencial para afrontar los desafíos económicos actuales del país.
El anuncio del menú de títulos para la licitación, que será dado a conocer el miércoles, generará expectativas sobre si se buscará adjudicar los u$s366 millones restantes para llegar al total de la emisión. En la última licitación realizada el 10 de junio, el mercado ofreció u$s266 millones a valor nominal, de los cuales el Gobierno adjudicó u$s200 millones a una tasa de interés del 8,63%. Un día después, también se asignaron u$s100 millones bajo las mismas condiciones, lo que demuestra el interés del mercado por estos instrumentos financieros.
La finalización de esta colocación es parte de una estrategia más amplia del Tesoro, que tiene como objetivo recaudar u$s4.000 millones en el mercado local. Además de los Bonar 2028, el Gobierno también ha emitido otros u$s2.000 millones en Bonar 2027, cuya colocación se completó el 28 de mayo, con una tasa de 5,12%. La diferencia en los rendimientos entre estos bonos se debe a que el Bonar 2028 tiene un vencimiento que coincide con un nuevo período de gobierno, lo que incrementa su riesgo y, por ende, su rendimiento esperado.
A medida que avanza julio, el ministro Caputo enfrenta vencimientos con bonistas por aproximadamente u$s4.200 millones, para los cuales ya cuenta con fuentes de financiamiento aseguradas. Este lunes, el Boletín Oficial publicó el decreto 478/26, que autoriza al Gobierno a endeudarse por u$s5.000 millones bajo legislación extranjera, facilitando así la obtención de préstamos a partir de las garantías otorgadas por organismos internacionales.
Este decreto, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro Caputo, permite al Órgano Responsable de la Coordinación de los Sistemas de Administración Financiera incluir cláusulas que favorezcan a los tribunales de Nueva York en caso de disputas. La intención del Gobierno es diversificar su financiamiento, buscando alternativas en el sector privado, lo que incluye el respaldo del Banco Mundial y otros organismos por unos u$s2.000 millones.
Portfolio Personal Inversiones (PPI) ha señalado que este decreto podría estar preparando el terreno para nuevas operaciones de financiamiento estructurado, que podrían estar más alineadas con esquemas bilaterales con bancos internacionales que con las emisiones tradicionales en el mercado. Se espera que las garantías de los Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), que fueron aprobadas la semana pasada, jueguen un rol importante en este nuevo enfoque de financiamiento.
La semana pasada, MSCI envió señales que podrían enfriar las perspectivas de una salida rápida de la categoría “standalone”, lo cual significa que Argentina se encuentra fuera del panel de bonos soberanos. Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad del país para atraer inversión extranjera y estabilizar su economía, a pesar de las expectativas que se habían generado en torno a la reciente emisión de deuda. Sin duda, el éxito de la próxima licitación será un indicador clave del estado actual de la confianza del mercado en la economía argentina.



