La reciente aprobación de normativas en 27 estados de Estados Unidos promete revolucionar el acceso a la energía solar para la población general. Estas legislaciones permitirán a inquilinos y propietarios implementar sistemas solares enchufables, logrando así una reducción de hasta un 20% en su consumo eléctrico, según información de expertos del sector.
Este progreso se inspira en la experiencia pionera de Utah, que en marzo de 2025 se convirtió en el primer estado en aprobar una ley que elimina las exigencias de permisos costosos para estos sistemas, establece límites de potencia, y libera a las compañías eléctricas de responsabilidad en instalaciones realizadas por los usuarios. Aún así, este avance enfrenta desafíos relacionados con la normativa y la estandarización, a fin de consolidarse como una alternativa accesible para quienes no cuentan con una vivienda propia.
En 2026, siguiendo el ejemplo de Utah, se presentaron iniciativas legislativas en nueve estados del oeste estadounidense, aunque algunos proyectos no lograron avanzar. La tendencia muestra un creciente interés por flexibilizar el acceso a la energía solar en el hogar. Este sistema, que ya es común en países como Alemania, permite la instalación de uno o dos paneles solares conectados a un microinversor, generando un ahorro significativo sin la necesidad de grandes inversiones ni reformas complejas en la vivienda. Sin embargo, la falta de un estándar de seguridad consolidado sigue siendo un obstáculo importante para su expansión en el país.



