Por primera vez desde finales de 2022, la tasa promedio de hipotecas en Estados Unidos ha bajado del 6%, un hecho que representa un cambio significativo en el panorama inmobiliario justo al inicio de la temporada de compras de primavera.

Este descenso se produce en un contexto marcado por la limitada disponibilidad de viviendas y un aumento constante en los precios, de acuerdo con la información proporcionada por la agencia hipotecaria federal Freddie Mac en su último informe.

La tasa fija a 30 años ha disminuido de 6,01% a 5,98%, siendo esta la cifra más baja desde el 8 de septiembre de 2022, cuando se encontraba en 5,89%. Comparado con el año anterior, cuando la tasa alcanzaba 6,76%, este nuevo descenso es una oportunidad para quienes buscan adquirir una propiedad, ya que la asequibilidad se ha visto afectada por el encarecimiento de los créditos y la escasez de ofertas.

Además, el 69% de los hogares estadounidenses con hipoteca tiene una tasa fija del 5% o menos, y más de la mitad cuenta con una tasa igual o inferior a 4%. Esto limita la disposición de los propietarios a vender sus viviendas, ya que muchos accedieron a condiciones más favorables en años anteriores y son reticentes a refinanciar o vender a precios más altos. En contraposición, la tasa de interés para hipotecas fijas a 15 años, que es comúnmente utilizada para refinanciamientos, subió levemente, pasando de 5,35% a 5,44% esta semana.

Las tasas hipotecarias están influenciadas por decisiones tomadas por la Reserva Federal sobre los tipos de interés y las expectativas del mercado de bonos. Esta semana, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se ubicó en 4,02%, una ligera caída respecto al 4,07% de la semana pasada. A pesar de la reciente disminución de las tasas desde los máximos históricos de los últimos dos años, el mercado residencial sigue enfrentando desafíos estructurales que han llevado a que las ventas de viviendas usadas permanezcan en sus niveles más bajos en tres décadas.