El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una nueva compra de dólares el martes 16 de junio, logrando así interrumpir una serie de caídas en las reservas internacionales brutas. En total, la autoridad monetaria adquirió 236 millones de dólares, lo que representa el incremento diario más significativo que se ha registrado en este mes. Esta operación se llevó a cabo en un contexto de mercado donde el volumen total operado alcanzó los 725 millones de dólares, lo que permitió al BCRA hacerse de 79 millones, equivalentes al 11% de dicha transacción.
Con el resultado de esta jornada, las compras acumuladas durante junio ascienden a 952 millones de dólares, mientras que en lo que va del año, las adquisiciones netas totalizan 10.621 millones de dólares. Este comportamiento del BCRA sugiere que la entidad sigue apostando a la compra de dólares en un contexto donde la oferta genuina parece no ser suficiente para satisfacer la demanda, que permanece contenida en este momento. Los analistas del mercado comienzan a cuestionar cuán sustentables son estas intervenciones, dado que es fundamental entender cómo se está conformando la oferta y qué elementos están influyendo en la demanda privada.
Al cierre de la jornada, las reservas brutas se ubicaron en 47.655 millones de dólares, un incremento que se atribuye en gran parte a la valorización del oro en los mercados internacionales. Según diversas fuentes, el metal precioso subió un 0,57% durante la sesión y acumula desde el pasado viernes un crecimiento cercano al 3%. Este repunte se produce en medio de crecientes expectativas en torno a un posible avance en el proceso de paz en Medio Oriente, lo que también influye en los precios de las materias primas.
Sin embargo, a pesar de este leve alivio en el stock de reservas, la inquietud persiste en el mercado. A pesar de que el BCRA ha superado la meta anual de compras, establecida en 10.000 millones de dólares, aún queda por ver en qué medida estas adquisiciones se traducen en un incremento sostenido de reservas netas. Esto es crucial en un contexto donde se deben considerar diversos factores, como los pagos de deuda, las operaciones con organismos internacionales y las fluctuaciones en la valoración de activos.
En el ámbito cambiario, el dólar mayorista experimentó un incremento del 0,60%, cerrando a 1.436,5 pesos para la venta. Esta suba se produce tras una semana en la que el tipo de cambio había registrado una caída acumulada de 12 pesos, equivalente a un 0,8%. A pesar de esta reciente alza, la cotización se mantiene alejada de los límites superiores establecidos por el esquema de bandas cambiarias, que en esta jornada se localizó en 1.742,24 pesos, marcando una distancia del 19,86%.
Este repunte en el tipo de cambio mayorista se dio en medio de un volumen de operaciones elevado y con una participación oficial no tan intensa. Los operadores del mercado atribuyen este movimiento a un reordenamiento en la dinámica de oferta y demanda de divisas, tras varios días en los que una mayor disponibilidad de dólares comerciales y financieros había contribuido a mitigar las presiones sobre el tipo de cambio.
Por otro lado, en el mercado minorista, el dólar oficial, según el BCRA, se situó en 1.453,61 pesos, con un leve aumento del 0,07%. En cuanto a los dólares financieros, el MEP subió un 0,20% hasta alcanzar 1.453,73 pesos, mientras que el contado con liquidación (CCL) aumentó un 0,30%, cerrando en 1.495,98 pesos. En el ámbito informal, el dólar blue también se incrementó, llegando a 1.470 pesos para la venta, lo que refleja un aumento del 0,68%. Este panorama deja la brecha entre el tipo de cambio blue y el oficial en 2,33%, un indicador que, aunque bajo, sigue siendo significativo en la dinámica cambiaria argentina.



