El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concluyó la jornada del martes 7 de julio con un notable incremento en sus reservas internacionales brutas, superando por primera vez desde 2019 la barrera de los 49.000 millones de dólares. Con un total de 49.536 millones de dólares, las reservas alcanzaron su punto más elevado en casi siete años, lo que marca un avance significativo en la situación de liquidez en moneda extranjera del país.
Este nuevo registro supera el anterior pico de reservas de la actual administración, que se había situado en 48.511 millones de dólares el 28 de mayo. Además, se aproxima al máximo de 49.602 millones de dólares, alcanzado el 20 de septiembre de 2019, lo que subraya una mejora en la estabilidad económica del BCRA y genera expectativas positivas en torno a la gestión de reservas.
En la jornada, las reservas internacionales experimentaron un aumento de 1.264 millones de dólares. Sin embargo, desde el BCRA aclararon que este crecimiento no fue resultado de un efecto de revalorización de activos ni de desembolsos provenientes de organismos internacionales. Este detalle es crucial, considerando que el precio del oro experimentó una caída cercana al 1% durante la misma jornada, lo que podría haber implicado una disminución de aproximadamente 95 millones de dólares en el stock de reservas.
Fuentes del mercado sugieren que uno de los factores más relevantes detrás de este notable incremento podría ser el crédito respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que asciende a 1.200 millones de dólares. Se estima que esos fondos estaban destinados a ingresar antes del pago de los bonos de la deuda local programados para el 9 de julio, lo que podría haber influido en la mejora de la situación de reservas.
Paralelamente, el BCRA volvió a realizar compras de dólares en el mercado oficial, adquiriendo 25 millones de dólares en una rueda que registró un volumen operado de 433 millones de dólares. Esto representa una participación del 6% del total negociado, colocándose nuevamente por encima del umbral del 5%, lo que es un indicativo de una estrategia de intervención activa en el mercado cambiario.
Con este panorama, el saldo comprador acumulado durante julio se eleva a 328 millones de dólares, mientras que las compras realizadas en la última semana alcanzan los 106 millones de dólares. Desde el inicio del año, las adquisiciones netas se elevan a 11.431 millones de dólares, destacándose que el BCRA ha sumado 123 jornadas consecutivas con saldo netamente comprador.
En cuanto a la oferta, la liquidación de divisas por parte del sector agroexportador fue de 71 millones de dólares en la rueda anterior, según datos disponibles. Este contexto, que combina compras moderadas con un menor volumen operado y el incremento de las reservas, ofrece una señal alentadora para el inicio de la semana. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre si esta mejora es producto de una dinámica puntual o si corresponde a una recomposición más sostenida del balance del BCRA.
Desde la consultora Criteria, se destacó que la primera semana de julio estuvo marcada por una intervención coordinada entre el Tesoro y el BCRA. Esta estrategia buscó estabilizar las tasas, el tipo de cambio y las expectativas financieras en un ambiente caracterizado por una alta volatilidad en la liquidez. Además, se subrayó que el BCRA mantuvo una presencia activa en el mercado de instrumentos vinculados al dólar, lo que contribuyó a manejar el volumen operado en el mercado de valores.


