La dinámica de las Obligaciones Negociables (ONs) en el mercado argentino ha mostrado un crecimiento significativo en lo que va del año, superando los 3.300 millones de dólares. Sin embargo, en las últimas semanas, se ha evidenciado una ligera desaceleración en la emisión de estos instrumentos financieros. Este cambio se produce en un contexto donde la inflación se mantiene alta, lo que ha llevado a los inversores a revisar sus estrategias y a ser más cautelosos en sus decisiones de inversión. Al mismo tiempo, la Ley de Inocencia Fiscal, que busca incentivar la repatriación de capitales, aún se encuentra en una fase inicial de implementación en las principales economías de América Latina y el Caribe (Alycs).

A pesar de esta desaceleración, las señales no son alarmantes para el mercado cambiario en el corto plazo. Se prevé que hacia mediados de mayo se produzca un ingreso constante de divisas por parte del sector agroexportador, lo que podría equilibrar la oferta de dólares en el mercado. Además, la reactivación del régimen de Inocencia Fiscal podría favorecer la canalización de divisas hacia instrumentos del mercado de capitales, sirviendo como un refugio de valor para los inversores. Así, los sectores más activos de la economía, como la minería, la energía y las entidades financieras, continúan liderando la emisión de bonos, similar a lo que ocurrió en 2025.

En cuanto a las condiciones financieras, se observa que la mayoría de las colocaciones en dólares se realizaron con tasas de corte que alcanzaron hasta el 9,50%. Por su parte, las emisiones bajo la legislación de Nueva York mostraron rendimientos máximos de hasta 9,76%. Entre las compañías que han accedido recientemente al mercado internacional se encuentran Banco Macro, YPF, Telecom Argentina, Pan American Energy y Edenor, lo que destaca la participación activa de los principales actores corporativos del país en este proceso de financiamiento.

Es relevante mencionar que el financiamiento a través del mercado de capitales alcanzó un 4,86% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2025, el nivel más alto desde 2018. Este dato sugiere un interés renovado entre los inversores hacia estos instrumentos, aunque la situación actual presenta matices. Según Eric Paniagua, de Dekadrak VCC, aunque la emisión de ONs no ha caído drásticamente, sí ha perdido parte del impulso que tuvo al inicio del año, cuando las empresas más sólidas se apresuraron a aprovechar las condiciones favorables del mercado. En la actualidad, la selectividad es mayor, y aquellas empresas que aún buscan financiarse deben enfrentar tasas más elevadas.

La participación de inversores internacionales en las ONs sigue siendo limitada y selectiva, según destacan los expertos. Aunque ha habido cierta presencia de capital internacional, este se ha concentrado en grandes corporaciones con estructuras más sólidas. La percepción de un regreso significativo de los inversores offshore hacia el crédito corporativo argentino aún no se ha materializado, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta tendencia en el futuro cercano.

Andrés Reschini, de F2 Finanzas, identifica dos factores que han influido en la disminución de las emisiones de ONs: la volatilidad en los mercados internacionales, exacerbada por el conflicto en Medio Oriente, y el impacto que esta situación tiene sobre el flujo de capitales hacia mercados emergentes. Esta realidad complica las condiciones para nuevas emisiones, lo que podría llevar a un escenario más desafiante para las empresas que buscan financiamiento a través de este canal. En conclusión, aunque el mercado de ONs ha mostrado un desempeño notable en lo que va del año, las condiciones actuales requieren de una mayor prudencia y adaptación por parte de los actores económicos involucrados.