Christine Lagarde, líder del Banco Central Europeo (BCE), ha manifestado su preocupación por las posibles alteraciones en el comercio internacional, especialmente tras las recientes decisiones del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Esta situación se produce en un contexto donde los profesionales del sector ya se habían adaptado a los efectos de la guerra comercial iniciada por el expresidente Donald Trump.
En una entrevista realizada en el programa Face the Nation, Lagarde hizo un llamado a las autoridades estadounidenses para que aclaren la naturaleza y duración de los nuevos aranceles anunciados. Utilizando una metáfora sobre la conducción, enfatizó la importancia de conocer las reglas antes de tomar decisiones. "En el comercio y la inversión, también es crucial entender las normativas para evitar conflictos legales", subrayó. Además, instó a que se garantice mayor transparencia en las políticas comerciales, resaltando que los negocios deben primar sobre los litigios.
La actual administración de Trump fundamenta los nuevos aranceles en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite establecer gravámenes temporales. Lagarde advirtió que la falta de claridad en estas nuevas regulaciones podría intensificar la inestabilidad económica, creando un entorno desfavorable para empresas y profesionales. En este sentido, reiteró su convicción sobre la necesidad de contar con reglas claras y estables para facilitar el funcionamiento del mercado sin complicaciones adicionales.



