La Seguridad Social registró un saldo positivo de 7.433 millones de euros durante los ocho primeros meses del año, equivalente al 0,4% del Producto Interior Bruto (PIB). En ese período, el sistema ingresó 171.383 millones de euros, un 7,7% más que en el mismo tramo del ejercicio anterior, mientras que los gastos alcanzaron los 163.951 millones, con un incremento interanual del 7,1%, según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Entre enero y agosto, la recaudación por cotizaciones llegó a 126.032 millones de euros, lo que representa una suba del 7,5% interanual y del 53,3% frente a 2019, el último ejercicio no afectado por la pandemia. Dentro de ese total, los ingresos vinculados con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) crecieron un 25,9%, hasta los 4.075 millones de euros. Estos recursos se destinan íntegramente al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
La evolución de las cuotas de los trabajadores ocupados explicó buena parte del aumento de la recaudación. Este componente sumó 119.101 millones de euros, un 7,6% más que un año antes y 8.415 millones por encima del registro del ejercicio anterior. Por regímenes, el Régimen General concentró 96.729 millones de euros, incluidos los Sistemas Especiales de Empleados de Hogar y Agrario.
A su vez, los regímenes especiales de Autónomos, del Mar y de la Minería del Carbón reunieron 9.038 millones de euros. A esas cifras se añadieron otros 13.333 millones de euros, de acuerdo con el detalle difundido por el Ministerio.



