El juez Wayne Ozzi, del Tribunal Supremo del estado de Nueva York en Staten Island, falló contra la administración del alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, y ordenó rehacer la implementación del impuesto a las segundas residencias, conocido como “Pied-à-Terre Tax”. Según la sentencia, el procedimiento utilizado para cobrar el tributo vulneró el derecho al debido proceso de los propietarios.
El magistrado cuestionó el método aplicado por el Departamento de Finanzas de la ciudad y sostuvo que perjudicó y “penalizó innecesariamente” a los contribuyentes. En particular, objetó que las autoridades les hubieran enviado notificaciones para exigirles que solicitaran una “exención” y demostraran que las viviendas eran su residencia principal.
Para Ozzi, esa modalidad trasladó de manera injusta la carga de la prueba a los ciudadanos. En lugar de requerirles esa gestión, consideró que la agencia debía haber realizado una evaluación previa a partir de los datos fiscales disponibles.
Como consecuencia del fallo, la ciudad deberá cancelar todas las notificaciones enviadas hasta el momento y retirar el registro público suplementario, que incluía más de 900.000 inmuebles. La Justicia ordenó reemplazarlo por un listado limitado y estableció que las nuevas comunicaciones solo podrán emitirse después de una “determinación inicial individualizada” que detalle las pruebas y los criterios utilizados por la administración.
Tras conocerse la resolución, el portavoz de la Alcaldía, Matt Rauschenbach, se refirió al fallo, aunque el material disponible no incluye el contenido completo de sus declaraciones.



