La Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido mantener sin cambios las tasas de interés, situándolas entre el 3,5% y el 3,75%, tal como se esperaba en el mercado. Sin embargo, lo que realmente destacó en la reciente reunión del banco central fueron las revisiones al alza en las proyecciones económicas, especialmente en lo que respecta a la inflación prevista para 2026. Este cambio se atribuye en gran parte a la inestabilidad de los precios internacionales del petróleo, exacerbada por el conflicto en Medio Oriente.

En su Resumen de Proyecciones Económicas, la Fed informó que la mediana de inflación del índice PCE (Personal Consumption Expenditures), que es el preferido por el organismo, aumentó del 2,4% al 2,7%. Por su parte, la inflación subyacente también se revisó al alza, pasando del 2,5% al 2,7%. Estas cifras indican que los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) han tenido en cuenta la presión inflacionaria adicional, probablemente vinculada a las políticas arancelarias implementadas durante la administración de Donald Trump y a la inestabilidad en los precios del petróleo, que parece que tardará más en estabilizarse.

Por otro lado, el precio del combustible sigue en aumento, con los futuros de nafta para abril alcanzando los 3,18 dólares por galón, un 44% más en el último mes. Las aerolíneas ya han comenzado a alertar sobre el incremento en los costos de los viajes debido a esta situación. Esto ha generado preocupaciones sobre la posibilidad de que los consumidores reduzcan su gasto en respuesta a los precios elevados, lo que podría afectar negativamente la demanda interna, un pilar fundamental de la economía estadounidense. En este contexto, el presidente de la Fed, Jerome Powell, ofrecerá un discurso a las 15:30 (hora argentina).