La misión Proba-3, liderada por la empresa vasca Sener para la Agencia Espacial Europea (ESA), difundió una nueva serie de imágenes obtenidas desde el espacio durante el eclipse solar del 12 de agosto. Las fotografías fueron registradas en una fase de observación vinculada con las actividades científicas del proyecto.

Según informó Sener, la misión logró realizar esta operación en una demostración de su capacidad de vuelo en formación. “Se trata de una operación singular que demuestra la capacidad de esta misión pionera de vuelo en formación”, señaló la compañía en un comunicado.

Hasta el momento, el tiempo de observación acumulado por Proba-3 supera las 250 horas, un período equivalente a 6.000 campañas de observación de eclipses totales realizadas desde la Tierra. La misión cuenta con un presupuesto de 200 millones de euros y España es su principal contribuyente, con una inversión equivalente al 38% del total.

La observación se llevó a cabo en condiciones especialmente singulares y permitirá analizar el comportamiento de la misión en un escenario excepcional, además de reforzar el valor científico de los datos obtenidos, de acuerdo con Sener. El hecho adquiere relevancia porque Proba-3 no fue diseñada para desarrollar actividad científica durante un eclipse natural de estas características. La operación implicó afrontar una pérdida temporal de potencia.