El Índice de Garantía de Competitividad (IGC) registró en junio una variación interanual del -0,76%, con lo que profundizó el descenso del mes anterior, cuando había alcanzado el -0,02%. El indicador quedó así en su nivel más negativo desde febrero, cuando había marcado una caída del 1,23%.

Con el resultado de junio, el IGC acumula 18 meses consecutivos con tasas negativas, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), organismo encargado de calcular y difundir mensualmente este índice.

El IGC establece una tasa de revisión de precios orientada a recuperar la competitividad frente a la zona euro. Para determinarla, toma como referencia la evolución del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) de la Unión Económica y Monetaria (UEM) y descuenta una parte de la pérdida de competitividad acumulada por España desde 1999.

Cuando la variación del índice es inferior al 0%, ese valor se utiliza como referencia, lo que implica aplicar la regla de no revisión. En cambio, si la tasa supera el objetivo de inflación anual del Banco Central Europeo (BCE), fijado en el 2% a medio plazo, se toma ese límite como referencia. El mecanismo busca que los contratos vinculados al IGC contribuyan a preservar la competitividad de la economía en el mediano plazo.

El indicador había comenzado 2024 con una tasa del 0,17% y luego pasó a terreno negativo. Durante ese año, solo registró valores positivos en julio y diciembre.