En el marco de un análisis sobre la interrelación entre infraestructura, producción de energía y transporte, la especialista Doris destaca la relevancia de la logística en el desarrollo del sector energético. En una reciente entrevista, profundiza en los cambios estructurales que está experimentando esta área y el impacto que la energía tiene en la competitividad empresarial.
En los últimos años, la energía ha adquirido un papel fundamental en la economía global. Pasó de ser un componente más en el funcionamiento industrial a convertirse en un elemento esencial para el desarrollo de toda actividad económica. Esta transformación es evidente no solo en Argentina, sino en el mundo entero, donde la energía es crucial para el crecimiento de naciones y empresas, así como para la logística y la producción.
El aumento en el consumo energético es innegable, impulsado en parte por la adopción de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, que requieren un suministro energético significativo. A su vez, el panorama actual está marcado por la necesidad de descarbonización, impulsada tanto por los consumidores como por los sistemas financieros, frente a la creciente demanda de seguridad energética, especialmente en un contexto de conflictos internacionales que resaltan la importancia de los hidrocarburos como garantía de abastecimiento. La búsqueda de un equilibrio entre avanzar hacia la descarbonización y asegurar la energía es cada vez más compleja, lo que demanda una combinación de diversas fuentes energéticas para satisfacer la creciente demanda mundial.



