El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Alemania registró en julio un aumento del 0,8% respecto de junio y elevó su variación interanual al 2,8%. El dato implicó una aceleración de cinco décimas frente al mes anterior y representó el mayor incremento de los precios en el país en tres meses, según los datos definitivos publicados este miércoles por la Oficina Federal de Estadística (Destatis), que confirmaron la estimación difundida a fines de julio.
La evolución de los precios durante el séptimo mes de 2026 estuvo marcada por el encarecimiento de la energía. La factura energética subió un 8,3% interanual, frente al incremento del 3,4% registrado en junio y del 6,6% en mayo.
“Los precios de la energía continuaron subiendo a un ritmo superior al promedio y, por lo tanto, siguieron siendo un factor clave de la inflación. El aumento fue significativamente mayor que el del mes anterior, lo que provocó el aumento general de la tasa de inflación”, explicó Ruth Brand, presidenta de Destatis.
Dentro de ese rubro, los combustibles aumentaron un 23% interanual en julio, por encima de las subas del 11,3% de junio y del 18,8% de mayo. El resultado estuvo relacionado con la finalización, el 30 de junio, del descuento aplicado por el Gobierno alemán sobre los combustibles.
En la comparación mensual, los precios de los combustibles se incrementaron un 11,2% entre julio y junio, incluido el diésel. El gasóleo ligero para calefacción, otro componente de la energía doméstica, también registró un aumento interanual significativo, aunque el material disponible no precisa su magnitud.



