La industria textil en México y América Latina enfrenta un escenario desafiante que exige fortalecer su competitividad. En el marco de la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), la profesionalización de pequeñas y medianas empresas (pymes) se presenta como un elemento crucial para el crecimiento del sector.

Naydú Serrato, directora de comunicaciones y sostenibilidad de Textiles Lafayette, destacó la relevancia de esta industria en la economía regional, no solo por su capacidad de empleo, sino también por su amplia cadena de producción que abarca desde la materia prima hasta el diseño y la comercialización. “La cadena es extensa y afecta a todos los niveles”, subrayó.

Sin embargo, la informalidad sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo del sector, especialmente entre los confeccionistas, quienes, a pesar de ser expertos en su oficio, carecen de habilidades en costos y comercialización. Iniciativas como el programa 'Hilando Empresa' están diseñadas para cerrar esta brecha a través de capacitación y apoyo empresarial, habiendo beneficiado a más de 1.000 emprendedores en América Latina y financiado 70 proyectos en México. La meta es transformar talleres en empresas sostenibles y competitivas, lo que se traduce en un impacto positivo en la inclusión productiva, sobre todo de mujeres, que representan un porcentaje significativo en este ámbito.