El conflicto bélico actual está generando un nuevo impacto en los mercados, con un inminente shock petrolero que podría tener consecuencias aún inciertas para la economía global. Desde el anuncio de Donald Trump sobre la prolongación del conflicto, los analistas se encuentran revaluando constantemente los posibles escenarios. En este contexto, las reuniones virtuales entre expertos en energía se han intensificado, y mientras JPMorgan prevé un caos en las materias primas en un plazo de tres días debido al cierre del Estrecho de Ormuz, UBS alertó que si la situación se extiende por cuatro semanas, el descontrol será total.

Wall Street está atento a las repercusiones de la Operación “Epic Fury” del presidente Trump, la cual, aunque no apunta directamente a China, tiene un impacto significativo en Pekín. La preocupación radica en que si la perturbación en los mercados energéticos se mantiene por un mes, podríamos estar ante una crisis financiera en Asia. Esta incertidumbre es el foco de atención en las mesas de operaciones, donde el análisis de la situación es crucial.

A nivel local, las expectativas han cambiado, y los operadores están mostrando mayor cautela. Las recomendaciones de tomar ganancias y diversificar en dólares están en aumento. En el ámbito político, Karina Milei ha salido victoriosa en la interna oficialista, consolidándose en el Ministerio de Justicia y manejando vacantes judiciales, lo que le otorga un poder significativo en negociaciones clave. Además, el equipo económico parece haber modificado su estrategia, con el Tesoro y el Banco Central inyectando pesos en la economía para aliviar las tasas de interés, lo que podría tener implicaciones inflacionarias en los próximos meses.