Un insólito regalo marcó el camino hacia la reconciliación de dos íconos del rock estadounidense después de años de desencuentros. La historia detrás de la Gibson Les Paul 1959 refleja una de las rivalidades más notables en el mundo de la música: durante más de dos décadas, esta famosa guitarra fue el epicentro de las tensiones y eventual reencuentro entre Joe Perry, guitarrista de Aerosmith, y Slash, de Guns N’ Roses.
Considerada un objeto de culto por su excepcional calidad y origen, la guitarra se convirtió en sinónimo de conflicto y, finalmente, de una amistad renovada, según lo que relatan diversas fuentes del ámbito musical. En 1979, Perry se encontraba en una situación complicada tras su salida de Aerosmith, lo que lo llevó a vender su querida Les Paul del 59 por USD 4.500 para poder enfrentar sus problemas económicos. “Recuerdo haberla vendido por esa suma para poder celebrar la Navidad”, reveló Perry en una entrevista.
Años después, cuando Perry regresó a Aerosmith y su situación financiera mejoró, comenzó una búsqueda incansable para recuperar su guitarra. Sin embargo, el aumento de los precios en el mercado vintage complicaba su misión. La búsqueda dio un giro inesperado cuando su compañero de banda, Brad Whitford, le mostró una publicación en la que aparecía la colección de Slash. En una de las fotos, Perry reconoció su Les Paul del 59, lo que reavivó sus esperanzas de recuperar el instrumento. El intento de negociación entre ambos guitarristas resultó en una tensa situación que amenazó con fracturar su relación, hasta que finalmente, el deseo de preservar su amistad se impuso sobre la disputa por la guitarra.



