La carencia de talento se ha consolidado como uno de los principales obstáculos para el crecimiento de numerosos sectores industriales en Argentina. En un entorno marcado por la transformación digital, la automatización y la aparición de nuevas competencias relacionadas con la inteligencia artificial, las empresas advierten que su expansión no depende solo de la inversión o la demanda, sino de la disponibilidad de un capital humano con habilidades específicas.
De acuerdo a la reciente Encuesta Global de Escasez de Talento elaborada por ManpowerGroup Argentina, un 64% de los empleadores en el país enfrenta dificultades para encontrar personal capacitado. Aunque este porcentaje representa una ligera mejora de un punto respecto al año anterior, el problema sigue siendo estructural, posicionando a Argentina en el quinto lugar entre los países de la región con mayores dificultades para atraer talentos.
El estudio, que abarcó a más de 39.000 empleadores en 41 países, revela que la problemática no es exclusiva de Argentina, ya que a nivel global la escasez de talento alcanza un promedio del 72%. Sin embargo, en el ámbito local, su impacto es notable en industrias clave. El sector automotriz, por ejemplo, lidera la lista con un 83% de empresas que no logran cubrir sus vacantes, seguido por el sector de Información (74%), Tecnología y Servicios de TI (72%) y Hospitalidad (71%). Además, se observa una falta de competencias no solo en perfiles altamente especializados, sino también en habilidades técnicas más comunes, como atención al cliente y desarrollo de modelos de inteligencia artificial, así como en habilidades blandas esenciales como adaptabilidad y trabajo en equipo.
Luis Guastini, Director General y Presidente de ManpowerGroup Argentina, destacó que, a pesar de la leve mejora, la brecha entre la oferta y la demanda de habilidades sigue siendo un desafío estructural. Subrayó la necesidad de que las organizaciones no solo busquen talento con competencias técnicas, sino también con habilidades humanas como la cooperación y el pensamiento crítico. Guastini también advirtió que es preocupante que una de cada cinco empresas no esté implementando acciones para afrontar esta situación. La solución, según él, requiere un compromiso conjunto que incluya invertir en estrategias de capacitación y colaboración con el sistema educativo.



