Una iniciativa propone que el acceso al crédito de quienes reciben prestaciones periódicas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) contemple la regularidad, periodicidad y verificabilidad de esos ingresos. El objetivo es que esa previsibilidad se traduzca en mejores condiciones de financiamiento, en lugar de implicar un mayor costo financiero para los beneficiarios.

El proyecto encomienda al Banco Central la adopción de las medidas necesarias para que esas características sean consideradas al evaluar la capacidad de pago y el riesgo crediticio. También plantea incorporar criterios destinados a prevenir situaciones de sobreendeudamiento entre los titulares de prestaciones sociales.

La propuesta se presenta en paralelo con el debate sobre los medios habilitados para percibir esos ingresos y sobre la posibilidad de que los beneficiarios elijan entre entidades bancarias y billeteras digitales. Estas últimas ampliaron la inclusión financiera de millones de argentinos y, a partir de los cambios implementados por el gobierno de Javier Milei en 2024, adquirieron un peso creciente como canal de pago de prestaciones sociales.

La posibilidad de utilizar cuentas virtuales para abonar prestaciones de la seguridad social existía desde 2019, cuando una resolución de Anses habilitó esa modalidad. Sin embargo, fue en 2024 cuando la nueva gestión volvió operativa esa alternativa para un conjunto amplio de prestaciones.