La cotización del dólar oficial en Argentina enfrenta una tendencia a la baja que ha despertado inquietudes en el ámbito económico. En las últimas semanas, se ha evidenciado una disminución sostenida en el precio de la divisa, lo que ha llevado a los analistas a cuestionar dónde podría estabilizarse esta caída. Con un descenso acumulado del 6,8% en lo que va del año, el dólar mayorista se encuentra actualmente en un rango de entre $1.358 y $1.364, alcanzando su nivel más bajo desde mayo-junio de 2025 en términos reales.

El contexto cambiario se ha visto caracterizado por una notable estabilidad, ya que el tipo de cambio oficial ha disminuido en ocho de las últimas diez jornadas. A pesar de esta tendencia, la brecha con los dólares financieros se mantiene relativamente reducida, lo que podría indicar una cierta calma en el mercado. A medida que se acerca la época de cosecha, la oferta de divisas tiende a aumentar, lo que podría influir en la cotización del dólar en el corto plazo.

En la última jornada, el dólar mayorista cerró a $1.364,50 para la venta, con un leve incremento diario de $6,50, aunque en el balance semanal se registró una caída de $5,50, equivalentes a un 0,4%. Esta situación genera un margen significativo con respecto al techo de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.682,25, resultando en una diferencia del 23,3%. Por otro lado, en el mercado minorista, el Banco Nación fijó el valor del dólar en $1.380, mientras que el dólar tarjeta se posiciona en $1.794. Entre los tipos de cambio paralelos, el MEP se encuentra a $1.412, el Contado con Liquidación a $1.460 y el blue a $1.410, lo que revela una brecha cambiaria que oscila entre un 1,7% y un 5,3%, niveles que no se veían en años recientes.

Según informes de analistas de Mills Capital, la caída en la cotización del dólar responde a tres factores clave. Primeramente, se destaca la mayor oferta de divisas originada por la cosecha gruesa, que ha incrementado notablemente la liquidación de divisas en el mercado oficial. En las últimas jornadas, los volúmenes operados han superado los US$550 millones, lo que contribuye a la estabilidad del tipo de cambio.

En segundo lugar, la política monetaria del Gobierno ha sido contractiva, con el objetivo de absorber pesos de la economía. Esto se ha logrado mediante licitaciones del Tesoro que han superado el 100% en rollover, lo que limita la liquidez disponible y, por ende, la demanda de dólares. Además, la base monetaria ha crecido a un ritmo del 25% interanual, cifra que se encuentra por debajo de la inflación, que ronda el 33%, lo que implica una contracción real de la cantidad de pesos en circulación.

Por último, el respaldo financiero externo ha jugado un papel importante en la reciente estabilidad cambiaria. La segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que podría facilitar un desembolso de US$1.000 millones, ha aportado confianza al programa económico del país. Asimismo, el apoyo expresado por el secretario del Tesoro de Estados Unidos ha favorecido la percepción de estabilidad en el mercado.

En este contexto, el Banco Central de la República Argentina continúa aprovechando la tranquilidad del mercado para fortalecer sus reservas. Recientemente, las reservas brutas han aumentado a u$s45.631 millones, y el Banco Central ha realizado compras por US$75 millones en el Mercado Libre de Cambios. Desde el inicio de 2026, la entidad ha acumulado más de u$s5.500 millones en reservas, lo cual es un indicador positivo, aunque sigue existiendo incertidumbre sobre la sostenibilidad de esta tendencia en un entorno económico tan volátil.