En un evento celebrado en Mendoza, la empresa BYD presentó su nueva pick up eléctrica, la Shark, generando gran expectativa en el mercado automotor argentino. Christian Kimelman, Country Manager de BYD en Argentina, ofreció valiosas perspectivas sobre el futuro de la compañía en el país, centrándose en aspectos cruciales como las proyecciones de ventas, la estructura de precios y el posicionamiento de este innovador modelo en un mercado en constante evolución.
Durante la conversación, Kimelman destacó que, aunque no puede compartir cifras concretas sobre las expectativas de ventas, sí percibe un crecimiento alentador. "Tenemos proyecciones internas, pero preferimos no hacerlas públicas. Nos enfocamos en un crecimiento sostenible, un paso a la vez", comentó. Este enfoque cauteloso refleja la estrategia de BYD de consolidar su presencia en el país, que ya ha comenzado a dar frutos con 300 reservas de la Shark en su fase de preventa, lo cual augura un inicio comercial prometedor. La compañía se muestra optimista ante la posibilidad de mantener un ritmo de ventas mensual consistente, lo que les permitiría seguir fortaleciendo su posicionamiento.
Un aspecto relevante que Kimelman abordó fue la carga impositiva que enfrentan. La Shark representa un cambio significativo en la estrategia de BYD, ya que es el primer modelo que se lanza sin financiamiento en cuotas. "Esto es un claro ejemplo de que el crecimiento de BYD va más allá de las cuotas", subrayó. Además, el directivo ofreció detalles sobre el sistema tributario que se aplica a la pick up: tiene un precio superior a 16,000 dólares y tributa al 10,5% en lugar del 21%, lo que ha requerido ajustes en sus sistemas internos para cumplir con la normativa.
Pese a la complejidad del contexto impositivo, Kimelman se mostró confiado en la aceptación del nuevo modelo en el mercado. Afirmó que, aunque habrá más modelos que paguen el arancel correspondiente, esto no representa una preocupación para la compañía. "En la región, ya existen vehículos con precios que oscilan entre 50,000 y 70,000 dólares y los consumidores conocen nuestra marca, por lo que no dudan en considerar la Shark", aseguró, reflejando una clara confianza en la recepción del producto.
En cuanto al financiamiento, el Country Manager reconoció su importancia, aunque enfatizó que no es el enfoque principal de la empresa. "La financiación es una herramienta muy relevante, pero no está en la parte alta de nuestra agenda. Sin embargo, nuestros concesionarios ofrecen opciones a través de bancos como ICBC, Santander y BBVA", comentó Kimelman, sugiriendo que los clientes tienen alternativas viables para acceder al modelo.
La posibilidad de establecer una producción local fue otro tema tocado en la charla. Kimelman fue claro al afirmar que actualmente no hay planes concretos en este sentido. "Entiendo el deseo de muchos, pero BYD está creciendo paso a paso en todos los mercados. En este momento, el proyecto regional se centra en Brasil, donde estamos concentrando todos nuestros esfuerzos", explicó. Esto indica que la compañía está priorizando su expansión en su mercado vecino antes de considerar la producción en Argentina.
Finalmente, el ejecutivo se refirió a uno de los principales desafíos: atraer a usuarios de pick ups que tradicionalmente han sido leales a otras marcas. En este sentido, enfatizó la importancia del test drive. "La experiencia nos ha enseñado que hacer que el cliente se suba al vehículo es fundamental. Si logramos despejar sus dudas, ya hemos alcanzado un gran objetivo", afirmó. A su vez, destacó que, aunque la relación precio-producto de la Shark es atractiva, lo que verdaderamente la diferencia es el costo operativo, que incluye una combinación de potencia, bajo consumo, excelentes prestaciones y un mantenimiento acorde a estándares globales, consolidando así a la Shark como una opción competitiva en el mercado automotor argentino.


