La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) estimó parcialmente la denuncia presentada por Iryo contra Renfe por el acceso a sus instalaciones de mantenimiento pesado. El organismo requirió que Renfe permita el ingreso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra, en Toledo, para realizar el desmontaje y el montaje de sus bogies.
La resolución concluyó que Renfe rechazó el acceso del material rodante de Iryo “a solo unos días del inicio previsto de las operaciones” y “sin justificación objetiva suficiente”. Según la CNMC, Renfe Mantenimiento había ofrecido servicios de mantenimiento pesado al mercado y durante más de 18 meses negoció con Iryo las condiciones de acceso a sus talleres y la prestación de esos trabajos.
Sin embargo, la empresa comunicó que finalmente no brindaría el servicio “a solo dos semanas del inicio de las operaciones”. Para la CNMC, esa decisión se tomó sin una justificación objetiva suficiente y sin respetar los procedimientos de coordinación y priorización previstos para solicitudes incompatibles.
El organismo sostuvo además que el retiro de la oferta dejó a Iryo “sin alternativas viables para ejecutar a tiempo” el mantenimiento pesado de sus trenes, con el consiguiente riesgo de que quedaran inmovilizados. De acuerdo con la resolución, esa situación le “impediría cumplir” con sus compromisos de reserva de capacidad asumidos ante el administrador de la infraestructura ferroviaria.



