La ONG World Vision activó su comité de emergencias y comenzó a evaluar la situación después del terremoto de 7,4 grados que sacudió este lunes por la mañana distintas zonas de Colombia. El movimiento se sintió en Bogotá, Manizales, Pereira y Cali, mientras que el epicentro fue ubicado en Palmar, en el departamento del Chocó, sobre la costa del Pacífico. Según el Servicio Geológico Colombiano, se trata del sismo más fuerte registrado en el país durante la última década.

Los reportes preliminares difundidos por la organización señalan daños severos en Cali y Quibdó, la capital del Chocó, además de afectaciones en el aeropuerto de Pereira, donde se registraron heridos. “El sismo nos sacudió temprano en la mañana. Algunas personas iban camino al trabajo, pero a otras las sorprendió en sus casas”, afirmó Raúl Rodríguez, gerente de Seguridad Corporativa de World Vision en Colombia.

En varias localidades de Cali se interrumpieron los servicios de electricidad y agua, mientras que los sistemas de comunicación permanecían colapsados o saturados, de acuerdo con la ONG. El terremoto tuvo una profundidad de 88 kilómetros y también fue percibido en Ecuador y Panamá. En la capital panameña, el servicio de metro fue suspendido de manera preventiva ante la alerta sísmica.

Después del movimiento principal se registraron dos réplicas, de 2,8 y 4,8 grados en la escala de Richter. “Estamos en permanente comunicación con las distintas regiones en donde operamos”, explicó Rodríguez, en el marco del seguimiento que World Vision lleva adelante sobre la situación en las zonas afectadas.