La reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha comenzado a tener un impacto significativo en la economía global, generando un ambiente de cautela entre los inversores. En este contexto, el precio del petróleo crudo ha experimentado un aumento de aproximadamente un 5%, superando los 100 dólares por barril en las referencias de Texas y Brent. Este incremento se ha visto impulsado por los anuncios de Estados Unidos respecto a nuevas medidas para bloquear los puertos iraníes, lo que ha llevado a la advertencia de que podrían intervenir barcos que no cumplan con las restricciones impuestas.

Según un comunicado proporcionado a Bloomberg, Estados Unidos ha establecido que las medidas comenzarán a ser efectivas a partir de las 3 de la tarde, hora de Londres, dando un plazo a los buques neutrales que se encuentren en aguas iraníes para abandonar la zona. De lo contrario, estos barcos se enfrentarían a posibles acciones de “intercepción, desvío y captura”, lo que ha generado un clima de incertidumbre en el mercado internacional. Esta situación ha llevado a que la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, representada por el índice S&P Merval, registre un aumento del 0,8%, alcanzando los 3.020.000 puntos, a las 11:30 horas locales.

Los activos argentinos que cotizan en Nueva York también han mostrado un comportamiento positivo, con un notable aumento en las acciones de YPF y Vista Energy, que han subido alrededor del 3%. En este sentido, el economista Gustavo Ber ha señalado que el clima internacional está influyendo directamente en el apetito por el riesgo de los inversores, lo que a su vez afecta a los activos domésticos. Los operadores de mercados emergentes tienden a atribuir una alta volatilidad a estos activos, desplazando las señales locales a un segundo plano en el análisis general del mercado.

Frente a este panorama, los operadores están atentos a la capacidad de esta dinámica para traducirse en una acumulación de reservas. Ber destaca que es crucial que el Tesoro pueda cubrir sus necesidades sin depender de la demanda de divisas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La profundidad del financiamiento local se presenta como un factor determinante para mantener esta tendencia positiva en el mercado.

Por otro lado, el BCRA ha estado realizando compras de divisas en el mercado cambiario, superando los 5.000 millones de dólares en lo que va de 2026, lo que ha favorecido el precio de los bonos soberanos en dólares, como los Bonares y Globales, que han tenido un incremento promedio del 0,2% este lunes. Además, el riesgo país de JP Morgan ha disminuido en diez unidades, situándose en 541 puntos básicos, alcanzando su nivel más bajo desde el 4 de marzo.

Ignacio Murúa, experto del Grupo SBS, ha comentado que los países emergentes, entre ellos Argentina y Brasil, están experimentando un fuerte crecimiento debido a la reactivación del apetito por el riesgo. Este optimismo se centra en América Latina, que se destaca por encima de otras regiones, como Asia, en el marco de un ciclo alcista de productos básicos. Este fenómeno se debe a la posición privilegiada de América Latina como principal exportador de commodities, lo que ha llevado a un renovado interés por parte de los inversores.

Sin embargo, persiste la preocupación por el potencial peligro que representan las tensiones militares en la región, especialmente el desarrollo de armamentos nucleares y misiles de largo alcance en Irán, lo que podría acarrear riesgos significativos para varios países. La interconexión entre los conflictos internacionales y la economía local se hace cada vez más evidente, y los efectos de estas dinámicas serán objeto de análisis en los próximos días. En este sentido, la situación geopolítica no solo influye en los precios de los combustibles, sino que también afecta la estabilidad económica de las naciones involucradas y sus mercados financieros.