En la actualidad, el concepto de autonomía ha comenzado a alejarse de su entendimiento fundamental, pasando a ser visto como una variable influenciada por el entorno sociopolítico. Históricamente, la autonomía se consideraba una característica esencial de la agencia racional, pero hoy se interpreta de manera que su ejercicio depende de las condiciones externas. Este cambio en la perspectiva no es trivial y tiene implicaciones significativas en diversas áreas, incluyendo el derecho penal, la bioética y las políticas sociales.
Varios pensadores destacados han enfatizado la importancia de las condiciones estructurales para fomentar la autonomía. Joseph Raz argumentó que un orden político legítimo debe ofrecer un rango adecuado de opciones valiosas, mientras que Amartya Sen y Martha Nussbaum han analizado la libertad como oportunidades reales para el desarrollo personal. Por su parte, Jennifer Nedelsky y Catriona Mackenzie han abordado la autonomía desde una perspectiva relacional, y Philip Pettit ha reinterpretado la libertad como la ausencia de dominación arbitraria. Estas contribuciones enriquecen la comprensión de la autonomía desde una óptica institucional, evitando reducirla a un mero concepto psicológico desconectado del contexto.
No obstante, la afirmación de que la autonomía se ejerce de forma óptima en contextos estructurales favorables ha sido malinterpretada al sugerir que esta depende exclusivamente del número de opciones disponibles. La autonomía no es una variable que se modifica según el entorno, sino un componente esencial de la agencia racional. En la filosofía kantiana, la autonomía implica la capacidad de la voluntad para actuar conforme a principios universalizables. Esta no se extingue ante la falta de opciones, sino que se ve comprometida cuando la deliberación es reemplazada por imposiciones que anulan la capacidad de autolegislarse. Es crucial distinguir entre la estructura de la autonomía y las condiciones fácticas asociadas a la disponibilidad de opciones, ya que confundirlos genera un error categórico perjudicial.



