El presidente Javier Milei, junto al economista Demian Reidel, ha dado a conocer un estudio que establece un marco teórico para el programa económico del gobierno. Este documento se adentra en la complejidad del crecimiento económico, proponiendo criterios matemáticos que permiten identificar cuándo una economía logra sostener un crecimiento continuo en su Producto Bruto Interno (PBI) y cuándo, por el contrario, se encuentra en riesgo de estancamiento o extinción. En un contexto económico desafiante, esta investigación busca ofrecer una guía para que las políticas se alineen con la realidad económica del país.

Según los autores, el trabajo se fundamenta en la necesidad de contar con un respaldo científico que explique los impactos de la productividad, la inversión y las regulaciones en el crecimiento a largo plazo. En este sentido, el estudio enfatiza la importancia de que las economías superen tres umbrales fundamentales: el denominado "umbral de extinción", el "piso de retorno" y el "umbral de despegue". Cada uno de estos niveles juega un rol crucial para determinar el destino económico de un país y su capacidad de desarrollo.

El "umbral de extinción" se refiere al nivel crítico de capital que, si se encuentra por debajo, impide a una economía generar suficientes recursos para compensar el desgaste de su propio capital. Este concepto es alarmante, ya que señala que una economía puede caer en un ciclo vicioso de deterioro si no se toman medidas adecuadas para mantener su capital productivo. Por lo tanto, la identificación de este umbral se torna esencial para la formulación de políticas que busquen evitar el colapso económico.

Por otro lado, el "piso de retorno" establece la rentabilidad mínima necesaria para estimular nuevas inversiones. Este umbral es vital, ya que sin un retorno atractivo, los inversores podrían optar por no arriesgar su capital, lo que a su vez podría frenar el crecimiento económico. La creación de un entorno favorable para la inversión es, por ende, un imperativo para cualquier gobierno que busque fomentar el desarrollo económico sostenido.

Finalmente, el "umbral de despegue" marca el punto a partir del cual las estrategias óptimas sugieren que una economía debe continuar su expansión. Permanecer estancado en este contexto se convierte en una alternativa ineficiente y poco viable. Los autores sostienen que una vez superado este límite, es necesario adoptar medidas que promuevan el crecimiento continuo y eviten retrocesos.

El análisis presentado por Milei y Reidel sostiene que dos factores pueden empujar a una economía por debajo de su escala mínima: la disminución en la capacidad laboral y la merma de productividad provocada por regulaciones o distorsiones en el mercado. Desde la perspectiva libertaria, cualquier pérdida de productividad incrementa el umbral mínimo requerido para que el sistema económico se mantenga a flote. De esta manera, se hace evidente la necesidad de reformas que liberen a la economía de cargas innecesarias.

El estudio se basa en la premisa de que el funcionamiento de las economías modernas es más bien el resultado de rendimientos crecientes, impulsados por la especialización del trabajo, la acumulación de conocimiento y la innovación tecnológica. Esta visión es contraria a la teoría de los rendimientos decrecientes, que ha sido adoptada por diversos economistas de renombre, quienes argumentan que, a medida que se incrementa un factor de producción, el impacto de cada unidad adicional tiende a ser menor. Este nuevo enfoque propone que, en cambio, la acumulación y el progreso son motores esenciales del crecimiento sostenible.