La Guardia Civil investiga a 11 trabajadores de una empresa de mantenimiento eléctrico por el presunto robo y venta de más de 7.000 kilos de cobre, valuados en 19.308 euros. A los empleados se les atribuyen 42 delitos de hurto de cableado en instalaciones de una empresa de suministro eléctrico.
La investigación comenzó después de una inspección de rutina en un centro de reciclaje y recuperación de metales de Beniparrell, en Valencia. Allí, los agentes encontraron 3.080 kilos de cobre, cuyo valor fue estimado en 10.780 euros, según informó la Guardia Civil.
Los responsables del establecimiento señalaron que el material había sido vendido por trabajadores de una compañía encargada del mantenimiento de las subestaciones de la empresa suministradora de electricidad. De acuerdo con la pesquisa, los empleados acudían a los centros de reciclaje con el uniforme laboral y aseguraban que contaban con autorización para comercializar el cobre.
Sin embargo, las operaciones se facturaban a nombre de los propios trabajadores y las cantidades eran divididas para evitar que llamaran la atención. Según la investigación, el grupo habría vendido más de 7.000 kilos de cobre en establecimientos de Alginet, Beniparrell y Manises, todos en la provincia de Valencia.
Cuando fue alertada sobre la situación, la empresa confirmó que las personas investigadas formaban parte de su plantilla, aunque aseguró que desconocía los hechos. También informó que no existía autorización para realizar esas ventas.



