El Banco de Alimentos de Ceuta trabaja sin interrupciones desde el inicio de la emergencia migratoria que comenzó el pasado jueves, con la entrega de productos básicos a las personas migrantes. La organización distribuyó agua, leche, zumos, galletas, bollería y comida preparada, y llamó a la ciudadanía a colaborar.
El presidente de la entidad, Pedro Mariscal, explicó que acudieron en primer lugar al punto de mayor concentración y que permanecieron allí durante 24 horas, con un reparto que se desarrolló con fluidez porque disponían de una cantidad importante de alimentos.
La organización instaló un puesto de avituallamiento en el interior del lugar habilitado para la atención. Mariscal remarcó que no entregaron productos a pie de calle, sino que canalizaron a las personas hacia un punto específico para organizar la distribución.
Según detalló, cuando comenzó la crisis varios supermercados cerraron por temor a lo que pudiera ocurrir. En ese contexto, se habilitaron almacenes en un polígono industrial de Ceuta para recibir a menores no acompañados y a madres con niños que habían llegado a la ciudad. Allí, el Banco de Alimentos montó el dispositivo de asistencia con los productos disponibles, entre ellos un cargamento de comida preparada.



