La investigación en curso sobre presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni, actual jefe de Gabinete, ha dado un giro significativo con la imposibilidad de acceder al contenido del celular de Matías Tabar, un contratista que ha declarado haber realizado reformas millonarias en la propiedad de Adorni en el country Indio Cuá. Este dispositivo, un iPhone 15, aún no ha sido desbloqueado por la Justicia, lo que ha llevado a las autoridades a solicitar una nueva pericia técnica en una dependencia especializada del Ministerio Público Fiscal.
La situación se origina en las declaraciones de Tabar, quien ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, aseguró que había realizado obras en la vivienda de Adorni que estaban valoradas en aproximadamente 245.000 dólares. Este monto incluye no solo las reformas estructurales, sino también la adquisición de mobiliario y otros elementos decorativos. La casa, ubicada en Exaltación de la Cruz, fue adquirida por la familia Adorni en 2024, y desde entonces ha sido objeto de un escrutinio minucioso debido a las cifras involucradas en las remodelaciones.
Después de que Tabar se presentara como testigo en los tribunales de Comodoro Py, el contratista entregó de forma voluntaria su teléfono a las autoridades. Sin embargo, un primer intento por acceder a la información contenida en el dispositivo no tuvo éxito. Esto motivó que el celular fuera enviado al Cuerpo de Investigaciones Judiciales, donde se intentará recuperar mensajes y archivos que habrían sido eliminados. Este procedimiento será realizado con la participación de un perito designado por la defensa de Adorni y otro representante de la fiscalía, lo que agrega un nivel de complejidad y transparencia al proceso.
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es la intención de los fiscales de reconstruir las conversaciones que Tabar habría mantenido con Adorni antes de su testimonio. Según el contratista, el jefe de Gabinete se comunicó con él para ofrecer asistencia legal y ponerlo en contacto con abogados de confianza. Tabar, no obstante, decidió no aceptar esta ayuda tras recibir asesoramiento, buscando así evitar cualquier posible sospecha de coordinación en su declaración ante la Justicia.
Durante su testimonio, Tabar presentó comunicaciones configuradas con mensajes que se autodestruyen, lo que ha llevado a la Justicia a investigar la posibilidad de recuperar estos contenidos borrados. La causa no solo se centra en el patrimonio de Adorni, sino también en los métodos de pago utilizados para las reformas, ya que el contratista ha afirmado que los pagos se realizaron en efectivo, sin la emisión de facturas o recibos, lo que podría complicar aún más la situación del funcionario.
Por otro lado, la investigación se ha ampliado para incluir movimientos relacionados con criptomonedas. Fuentes del ámbito judicial han revelado que se han detectado operaciones a través de diversas plataformas de activos digitales, lo que generó un mayor interés en el patrimonio de Adorni y su esposa, Bettina. El levantamiento del secreto bancario, fiscal y financiero del funcionario ha permitido a los investigadores acceder a información que podría ser crucial para determinar la magnitud de las irregularidades en las que podría haber incurrido. Este desarrollo añade una capa adicional de complejidad a una causa que ya está generando gran interés en la opinión pública y que podría tener repercusiones significativas en el futuro político de Adorni.



