En un contexto marcado por la creciente incertidumbre en los mercados internacionales, un reciente estudio ha revelado que casi la mitad de los inversores, específicamente un 49%, están ampliando su diversificación geográfica más allá de Estados Unidos. Esta tendencia surge como respuesta a las expectativas de mayor volatilidad, lo que ha llevado a los inversores a buscar oportunidades en mercados emergentes y otras economías.
El informe, titulado 'Estudio Global de Perspectivas de Inversión', elaborado por la firma Schroders, destaca que la diversificación es una de las principales prioridades para los inversores, con un impresionante 89% de ellos considerándola esencial para sus carteras. Además, la protección ante caídas del mercado y la preservación del capital son igualmente relevantes, siendo mencionadas por el 77% de los encuestados. Este enfoque refleja una clara estrategia de mitigación de riesgos en un entorno global incierto, especialmente tras eventos como el reciente estallido del conflicto en Irán.
La encuesta también pone de manifiesto que los inversores españoles, en particular, están muy preocupados por la dirección de la política exterior de Estados Unidos y su papel en la geopolítica mundial, con un 70% de ellos identificando esta como una de sus principales preocupaciones. A esta incertidumbre se suma la inquietud por el conflicto en Oriente Medio, que afecta decisivamente sus decisiones de inversión, con un 66% de los encuestados advirtiendo sobre su impacto potencial.
En cuanto a los factores que podrían influir en las carteras de inversión durante el año, los encuestados señalaron que una intensificación de los conflictos geopolíticos (55%) y las crisis de precios de las materias primas y energía (51%) son los escenarios más preocupantes. La posibilidad de una desaceleración económica o una recesión también se menciona, afectando las proyecciones de crecimiento y rentabilidad de las inversiones.
A medida que se proyecta un aumento de la volatilidad en los mercados, el 89% de los inversores españoles y el 85% de los inversores a nivel global anticipan que esta tendencia se mantendrá durante el próximo año. Ante este panorama, un 87% de los inversores españoles cree firmemente en la gestión activa como medio para alcanzar sus objetivos financieros en el corto y mediano plazo, con un 40% de ellos incrementando su exposición a productos de inversión de gestión activa para mitigar el riesgo de concentración en índices.
Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) han cobrado relevancia en este contexto, con un 68% de los inversores españoles reconociendo su creciente importancia en sus carteras, a diferencia del 49% de los inversores a nivel global. Entre las ventajas que destacan los encuestados se encuentran los menores costos, identificados por el 70% de ellos, así como la mejora en la liquidez del mercado secundario (55%) y la flexibilidad de negociación intradía (51%). La transparencia que ofrecen estos instrumentos también es un aspecto valorado, siendo mencionado por un 51% de los inversores.
Finalmente, en términos de estrategias de inversión, más de la mitad de los encuestados en España (55%) considera las oportunidades de renta variable pública y privada de manera conjunta, optando por un enfoque más holístico. La renta variable activa basada en fundamentales se presenta como la opción preferida por el 68% de los inversores, a la par que las estrategias de 'private equity' enfocadas en la adquisición de grandes empresas son elegidas por el 63%, lo que demuestra un interés creciente por la diversificación y la búsqueda de oportunidades en segmentos menos tradicionales del mercado.



