El mundo enfrenta nuevamente un período de alta volatilidad, similar a lo que ocurrió en 2022 con el inicio de la guerra en Ucrania. En esta ocasión, el foco del conflicto se desplaza hacia Medio Oriente, lo que ha generado un aumento en los precios del petróleo y ha impactado negativamente en las bolsas de valores a nivel global. Frente a esta situación, los inversores están en búsqueda de alternativas seguras, y los analistas han señalado las mejores opciones de Cedears que pueden ofrecer protección en este contexto.

La escalada de tensiones en Medio Oriente ha sido provocada por los ataques militares de Estados Unidos e Israel sobre Irán, lo que ha desencadenado una crisis geopolítica con repercusiones directas en los mercados financieros. La posibilidad de interrupciones en las rutas energéticas, especialmente en el estratégico Estrecho de Ormuz, ha generado preocupación entre los inversores, provocando que muchos barcos eviten la zona y aumentando el temor a un desabastecimiento prolongado de energía.

Como resultado de esta tensión, los mercados financieros han experimentado movimientos drásticos. Este lunes, los precios del petróleo y del gas natural registraron un aumento superior al 6,7%, con proyecciones de seguir en alza. Mientras tanto, el oro y otros activos considerados refugio han visto incrementos, aunque el metal precioso ha mostrado cierta inestabilidad. En contraste, las bolsas de valores en Asia, Europa y los futuros de Wall Street han caído, reflejando el temor a una escalada del conflicto y a una inflación persistente. En este panorama, los Cedears del sector energético se presentan como una opción interesante para los inversores.

Los expertos recomiendan enfocarse en las grandes empresas petroleras que ofrecen Cedears, destacando a ExxonMobil, Chevron y Vista Energy. Además, se sugiere la posibilidad de invertir en el ETF que agrupa a estas compañías. La lógica detrás de esta recomendación es que las energéticas suelen beneficiarse de un aumento sostenido en los precios del petróleo, como se evidenció en el ciclo posterior a la pandemia. Según Maximiliano Donzelli, experto en estrategias de inversión, la mayor amenaza para la economía global es el posible bloqueo en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio petrolero mundial, donde se transportan más de 20 millones de barriles diarios.

Los especialistas también advierten que, dado el carácter bélico del conflicto actual, las empresas del sector aeroespacial y armamentístico podrían experimentar un crecimiento significativo, ofreciendo así otra alternativa para los inversores en busca de refugio ante la incertidumbre del mercado.