En la actualidad, el concepto de triple impacto ha dejado de ser una mera idea teórica en el sector alimentario y de bebidas para convertirse en una política integral que define las estrategias de las empresas más influyentes. Esta transformación no solo se refleja en las operaciones internas, sino que también tiene repercusiones significativas en el entorno social y ambiental. Durante un reciente evento organizado por Infobae Talks, María Emilia Berardozzi, quien se desempeña como gerente de Sustentabilidad en Técnica y Manufactura de Nestlé para Argentina, Uruguay y Paraguay, expuso los logros y retos que enfrenta la compañía en su camino hacia un crecimiento sostenible.

La filosofía de Nestlé se centra en el concepto de creación de valor compartido, un enfoque que aboga por un crecimiento que beneficie a la vez a las comunidades, al medio ambiente y a la economía. Según Berardozzi, este modelo no es solo un eslogan, sino que permea todas las áreas de la empresa, guiando cada decisión estratégica. El objetivo es claro: asegurar que el desarrollo sustentable esté presente en cada etapa del proceso productivo, desde la adquisición de materias primas hasta la distribución de productos finales.

Desde la perspectiva económica, Nestlé prioriza la creación de operaciones que sean no solo competitivas, sino también sostenibles a largo plazo. Esto implica un fuerte enfoque en la inversión en producción local y en el desarrollo de talento humano. La empresa busca fortalecer a sus proveedores y productores, garantizando que toda la cadena de valor sea resiliente y capaz de adaptarse a los desafíos que presenta el entorno actual. Esta estrategia no solo contribuye a la economía local, sino que también potencia el desarrollo de una industria alimentaria más robusta.

En el ámbito social, la empresa ha puesto un énfasis considerable en el papel de las personas dentro de su estrategia operativa. Berardozzi destacó que tanto los consumidores como los colaboradores tienen un rol esencial, y que sus iniciativas están diseñadas para empoderar a las nuevas generaciones. Programas como Nestlé Conecta y Jóvenes Profesionales están dirigidos a facilitar el acceso a oportunidades laborales y a desarrollar habilidades que respondan a las demandas del futuro laboral.

Un dato relevante es que la compañía ha superado su meta global de ofrecer la primera experiencia laboral a 10 millones de jóvenes para el año 2030. En la región de Argentina, Uruguay y Paraguay, inicialmente plantearon el objetivo de impactar a más de 330.000 jóvenes para 2025, pero lograron alcanzar a más de 650.000. Esta cifra resalta el compromiso de Nestlé con la inserción laboral juvenil, contribuyendo a que más de 12 millones de jóvenes en todo el mundo hayan tenido acceso a sus primeras oportunidades laborales.

Desde la perspectiva ambiental, Nestlé ha delineado una ambiciosa hoja de ruta que incluye dos objetivos principales: alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 y asegurar que todos sus envases plásticos sean reciclables en el menor tiempo posible. Berardozzi informó que, a nivel global, han conseguido reducir sus emisiones netas en un 24,5%, acercándose así a la meta de cero emisiones netas.

Finalmente, otro aspecto clave en la estrategia de sostenibilidad de Nestlé es la promoción de la agricultura regenerativa. Actualmente, el 27% de los ingredientes utilizados por la empresa provienen de prácticas que buscan restaurar y proteger el medio ambiente. Este enfoque no solo favorece la sostenibilidad, sino que también asegura una cadena de suministro más saludable y responsable. A medida que la industria alimentaria avanza hacia la sostenibilidad, el compromiso de empresas como Nestlé se vuelve crucial para enfrentar los retos contemporáneos y construir un futuro más sostenible para todos.